viernes, 24 de octubre de 2008

100 % LUCHA




Tener hijos de varias edades, obliga a ver programas televisivos que por propia elecciòn no sintonizarìa, aunque reconozco haber sido “fans” de los inolvidables “Titanes en el Ring” e hincha acèrrimo del “Caballero Rojo”.

Hoy se emitè los domingos a la mañana en Telefe, un programa llamado “100 % Lucha”. Este constituye un entretenimiento para los chicos-tengo uno de 9- con una parafernalia de personajes, algunos de ellos muy queribles, incluso para una mirada adulta.

Pero no he podido dejar de someter al análisis, los valores que desde el programa se transmiten.
En realidad existe una especie de apología de lo ajeno y del rezago neoliberal entre nosotros por los significantes puestos en juego en cada presentaciòn. Asì, los principales personajes que ofician de “buenos” no pertenecen a nuestra “fauna” nacional y los que lo son tienen un costado demasiado flaco.

Se destacan “Fabricio Delmònico”, el galàn italiano que cosecha sus aplausos, después de lucir impecable junto a dos chicas impactantes que desfilan sobre el ring.
“Gorutta Jones” es Canadiense y se dedica a “Jugar al Hockey sobre hielo”; en tanto “La Masa” es de nacionalidad Costarricense y sin profesion conocida. Ambos son generosamente presentados por los conductores, como los “pesos pesados, los mas grandes, campeones de campeones”.

“Musambe Tutu” es un negro africano-sin que se especifique el paìs- que cuenta en su historial con el enigma de ser “amigos de los leones”, en tanto se cubre con una piel de ese felino y porta lanza y escudo para enfrentarlos.

“Doribal Santos” es brasileño, baila “Capoeira” lo que lo convierte en agradable para todos, aunque su representante lo empañe bastante; una mezcla de empresario corrupto y “cafisho” sin escrúpulos (¿Parte de nuestra forma de ser Latinoamericana?)

Hasta aquì todos hèroes, bien recibidos y….extranjeros.

Pero sigamos. “Rock Dockson” es un agente especial norteamericano, el tìpìco personaje yanqui, de impecable traje negro y anteojos ahumados impactantes. Extranjero. Bien presentado. Bien recibido. Ajeno.

“Hip Hop Men” es un bailarìn de los barrios bajos de Nueva York: empinado en sus manos, mueve su cuerpo en vertical invertida, barrena el piso con su espalda y sus piruetas son “ganadoras” entre los niños presentes. Extranjero

Pero no a todos los extranjeros les va igual. Asì “Mc Floyd” es presentado como el “abominable escosès” que entra borracho al estudio, junto a otros impresentables amigos, todos bebiendo y rompiendo lo que se cruza a su lado.
El Rumano de Transilvania es “Sodrak”, el “hombre que vive en los cementerios y exhala un olor fètido”. Nada que agregar…

“Dimitri Kazov” es un laburante ruso, leñador para mas datos, pero es presentado como el “Leñador Ruso” y esas dos palabras juntas se cargan de significado por los tonos empleados . No predomina aquì el noble oficio del dueño del hacha, sino su nacionalidad, a la que hacen aparecer como irracional, agresiva, brutal.

Vimos entonces dos extranjeros, “mal presentados”: un escosès y un ruso. La discriminación puede ser subliminar. La mas peligrosa.

Pero quiero detenerme en los luchadores que hacen de “Argentinos”. Vamos por ellos.
“Delivery Boys” es un cadete que reparte pizza y cuyo ùnico valor destacable en la voz de los conductores es que “hace 506 dìas que no falta a su trabajo”. Este personaje es nacional, con su tìpica gorrita y su moto “pizzera” se identifica con los miles que en el paìs recorren en la noche de los viernes, la buena costumbre de “entrarle a la muzzarella”. Pero no hay caso, es presentado con su nombre en inglès que simplemente significa: Muchacho que entrega o reparte, pero que “suena” mejor como: “Delivery Boys”. En fin…un Nacional, pero... “extranjerizado”.

“Vicente Viloni” es el “aguila rubia”, el muchacho musculoso, de largos cabellos (demasiado teñidos), campera de cuero y una guitarra terciada como “pose”, no como forma de ganarse la vida. Es decir que este personaje no trabaja en nada. Tiene, eso sì, la ventaja enorme de “vivir en Villa Urquiza”, lugar caro para los sentimientos porteños. Viloni es mas porteño que el obelisco. Es bien presentado, como “el campeòn del pueblo”. Con eso basta. Aplausos.

Pero quizàs quien mas me llama la atención por el trato recibido, es un laburante hecho y derecho: un colectivero llamado “Tito Moràn”. Es el ùnico de los Argentinos con un trabajo estable, tiene un sindicato que lo protege y acompaña, un règimen horario que cumplir, cobra su sueldo y realiza sus aportes. Pero este pobre hombre, que debiera ser uno de los destacados, en realidad es vilipendiado por los conductores: entra desaforado, casi como un energùmeno, con enorme panza cervecera y maltrato general .

Es decir que por un lado, el programa premia a algunos exitosos extranjeros y denosta a otros con una mirada sesgada y discriminadora de las nacionalidades. Le cuesta presentar "hèroes" Argentinos y cuando lo intenta, los maquilla demasiado para parecese a "los otros".
Por otro lado, el trabajo verdadero, el del leñador o el colectivero, no es tenido en cuenta.

Mientras esto sucede para “delicia” de los niños que son “los ùnicos privilegiados”, los conductores Leo Montero, Eduardo Husni y Osvaldo Príncipe, cansados de facturar en entradas al show, estiran los segundos publicitarios para vender pintalenguas, muñequitos, revistas, posters, dvds y caramelos, todos con las imàgenes de los mejores luchadores.
Es inevitable. No puedo dejar de hinchar para los antihéroes: ¡Aguante Tito Moràn¡

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