sábado, 23 de mayo de 2015

EL CATRE DE FELIPE PIGNA








La invitación me llegó hoy a la mañana. A Felipe Pigna le había interesado la presencia en Tres Lomas de obras del arquitecto-ingeniero Francisco Salamone. A saber: el Matadero Municipal, la Delegación y los "muebles" de la plaza.

Necesitaba alguien que le explicara (creo que lo que ya sabía), pero en términos locales (al menos así lo percibí yo).

La cuestión es que los jóvenes del Frente para la Victoria y la Secretaria de la Juventud de la Municipalidad me convidaron para hacer de guía de Felipe y de la integrante del Ministerio de Cultura, una jóven de nombre Carmela. Acepté al toque por supuesto.

Lo pasamos a buscar a las 10.45. Eramos el jóven a cargo de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Tres Lomas Matías Manni, mi hija Sara, integrante de los jóvenes del Frente para la Victoria, Carmela, Felipe y quien esto escribe.

Comenzamos con la visita al Matadero Municipal. Allí le interesó mucho la mirada acerca del "estado fuerte" inagurado en la época conservadora (década infame para mas datos). El estado fuerte y la obra pública como símbolo, una arquitectura que consolidara su propia imágen totalitaria. Recordemos que Manuel Fresco, gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 1936 y 1940 era admirador de Benito Mussolini y creía como todo totalitario, que la obra pública debía representar-antes que un derecho para integrar a las masas- un emblema que albergue potencia, presencia y fundamentalmente poder.

Compartió conmigo en términos precisos la definición del "Justismo" como el ideólogo nacional de todo ese período y escuchó el relato acerca de que Manuel Fresco, el gobernador, tiene dos arquitectos predilectos, pero privilegiará a uno de ellos y no es precisamente a Francisco Salamone.

El Ministro de Obras Públicas de su gobernación era José María Bustillo, de ahi que el arquitecto  Alejandro Bustillo (su hermano) fuera el recomendado para las obras "grandes", entendiendo por ellas la Nueva Municipalidad de Mar del Plata, el Hotel Provincial, el Casino, la urbanización de la Bristol y toda una serie de obras para lucirse.

Salamone por su parte fue contratado para hacerse cargo de una obra no tan espectacular vista a priori. Fueron en realidad entre 65 y 70 obras que este ingeniero-arquitecto llevó adelante en toda la provincia de Buenos Aires, construidas con una poética Salamónica, que no se agota en la definición tan Europea del Art Decó. No hay una igual a otra, todas trabajadas a puro cemento moldeado, todas imponentes y funcionales.

A Salamone se le presentó la ocasión en bandeja, con voluntad política a favor, dinero en abundancia para dejar volar su imaginación y una provincia que queria modernizarse con obras que eran-por otra parte- impostergables.

Mataderos (la vida y el trabajo ), es decir, el lugar de donde saldría la carne para los pueblos olvidados de las distintas líneas de frontera. Los palacios municipales y delegaciones (el orden y el sentido del tiempo), en momentos en que el poder a través del estado quería dejar testimonio de organización central . Y finalmente los cementerios (la muerte, la eternidad). Así que orden, vida y trabajo, muerte y eternidad. Todo esto pensando y ejecutado  por el estado.

Trabajando en un sentido vertical, en una pampa acostumbrada al achatamiento y al color tierra de las viviendas, hacía que las distintivas torretas, se vieran a lo lejos.
Le mostré a Felipe como mirando desde la Municipalidad (está a mas de 10 cuadras) el matadero municipal se ve perfectamente, precisamente porque en el espacio periurbano en el que Salamone trabajó, le permitió ubicarlo en el centro de la calle, justamente  "para que se viera", de eso se trataba.

Y si la lógica de quienes así construyeron,  era monumentalista, de presencia arquitectónica, las poblaciones y sus habitantes se adueñaron de ellas con otra lógica, totalmente funcional, fueron bienvenidas como fuentes de trabajo y de integración a mejores niveles de vida. La lucha por las interpretaciones también en la década infame, igual que ahora.

Después fuimos a la Delegación y a la plaza y fue lo mismo con otras explicaciones. Pigna me escuchaba y dialogaba con gran soltura, aportando datos de contexto que le otorgaban mayor sentido a lo que yo localmente le explicaba.

Por último quiso comprar alguna cosa antigua de campo y lo llevé a una casa de artesanías "estilo campo" y se compró un "serrucho perchero" y una grampa antigua para apretar papeles.

Lo invité a ir a casa para que viera algunas antiguedades que tengo (no para la venta) y aprovechamos para charlar sobre ellas y lo que yo creía sería una sorpresa, el historiador popular agregó: "Sí, es una lámina de la feria de las naciones, parece de seda no?". Y así era.

En fin, Felipe Pigna estuvo en mi casa, le hice conocer un catre de campaña (aunque no se animó a recostarse, no le tuvo fé a un elemento que parece débil pero que no lo es),  le regalé un yuguillo de madera, de esos que utilizaban los caballos en su tarea de arar la tierra y luego lo llevamos al hotel y nos despedimos.

La charla de anoche fue brillante, el recorrido y la visita guiada de hoy inesperada. Ambas cuestiones me mostraron un historiador extremadamente curioso, inquieto, creo que es un buscador empedernido de historias que deben ser resignificadas.

Ojalá hayas podido pasar el yuguillo en el cheek in del avión compañero Felipe. Un gran abrazo.

viernes, 22 de mayo de 2015

EL BICENTENARIO: DOS MODELOS



El centenario fue muy distinto al bicentenario. El tiempo de los hombres y mujeres, convertidos en actores sociales y políticos, lo forjó de otra manera.

Así fue que con el comienzo del siglo XX comenzaron a emerger distintos conflictos sociales (en aquel país que había parecido encontrar su lugar en el mundo de la división internacional del trabajo como productor de materias primas y consumidor de productos elaborados).

Pasada la etapa en que los inmigrantes constituían una masa amorfa, la nueva sociedad se fue estructurando y los diferentes grupos definieron su fisonomía. Entonces, los reclamos sectoriales cobraron forma y pudieron expresarse. Quienes reclamaban ya habían decidido quedarse en el país y luchar por su futuro en la nueva patria .

Para ejemplo basta un motor. La primera huelga agraria no fue la de 1912, sino otra menor producida en una zona marginal, en Macachin provincia de La Pampa, en el año 1919, justo en el Centenario. Mas tarde vendría el llamado "Grito de Alcorta".

En su "Oda a los ganados y las mieses" escrita en 1910, Leopoldo Lugones celebró la prosperidad argentina y la asoció con el gran crecimiento agropecuario de esos tiempos. Esa visión optimista sobre el futuro argentino fue compartida por otros intelectuales y literatos como Rubén Darío y por notorios visitantes extranjeros (la Infanta Isabel por ejemplo) , invitados a los magnificos festejos del centenario de la Revolución de Mayo.

Pero no fue todo optimismo en el Centenario. Otros intelectuales atendieron en cambio a episodios como el del coronel Ramón Falcón, el jefe de Policía asesinado en 1909 por un anarquista. Adviritieron que, pese a la prosperidad del día, el país atravesaba una zona tormentosa y se internaba en otras igualmente oscuras.

Conducidos por los anarquistas, los trabajadores se agremiaron y protagonizaron huelgas de creciente intensidad. En 1910 estuvieron a punto de malograr los festejos del Centenario. Ante este estado de cosas debe entenderse el éxito de la Unión Cívica Radical, con una propuesta que parece pequeña, pero que cobra tamaño al mirarla en perspectiva: que el pueblo pueda votar.

El Centenario, donde varias personalidades europeas fueron invitadas a ver nuestra prosperidad, terminó con bombas, protestas, huelgas, estado de sitio y la inmunda ley de residencia enviando a sus lugares de orígenes a todos aquellos inmigrantes "subversivos" que alteraran el orden establecido.

En 2010 (y mucho mas hoy en 2015), estas fiestas se viven con otras expectativas. Sin duda son mucho mas modestas que las de los hombres del primer Centenario. Nadie imagina que la Argentina llegue a ser uno de los grandes países del mundo bendecidos por Europa, hemos mirado hacia América Latina, los pueblos hermanos que tienen los mismos problemas que nosotros, fundado la Unasur, priorizado el mercado interno y el poder adquisitivo de los trabajadores, garantizado dos paritarias anuales, nacionalizado las palancas estrategicas del desarrollo de toda nación que se precie de tal, defendido nuestra soberanía en todos los foros internacionales, incluido a los excluidos, garantizado el acceso a los bienes culturales simbólicos a los 40 millones de Argentinos, posibilitando derechos para todos, invirtiendo en educación como nunca antes, la asignación universal por hijo, fútbol para todos,  etc, etc.

Está claro que ambas fechas distan una de otra no solo en lo temporal cuantitativo, sino en lo concreto cualitativo.

Donde había estado de sitio hoy está radiante la democracia, en donde la protesta era ahogada, hoy es escuchada y solucionada. Son dos modelos.

Algunos están aferrados a aquel, el de la Generación del 80 que debía mostrarse con pompa en el Centenario y que los anarquistas, socialistas, radicales y el pueblo organizado a su manera echaron a perder.

 Y este de hoy, que sería muy necio negar como un avance. Pero no nos olvidemos, la derecha Argentina, la oligarquía, la burguesía que se desentiende del pueblo, siempre ha sido necia. Y egoista. No esperemos ningún reconocimiento que no venga del clima y de nuestro potencial, nada tuvo que ver quien gobernó el estado para ellos.

Esa derecha y los ciudadanos que la integran festejarán- a su manera y con otro sentido- el 25 de Mayo que ellos se imaginan. En el darle otro sentido a la fecha, en comparar y en no esquivarle el bulto al conflicto radica la diferencia. Precisamente lo que Felipe Pigna garantiza.

jueves, 21 de mayo de 2015

REVOLUCION DE MAYO Y LUCHA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS



Nos han acostumbrados desde la historia oficial, que los acontecimientos que oficiarion de causas para que se produzca nuestra revolución de mayo, vinieron de Europa.

El llamado "Siglo de las luces" habría influenciado por sí solo,  sobre nuestros revolucionarios criollos para insuflarlos de los "ideales" que posibilitaron el paso revolucionario.

Así, pensadores como Newton, Locke, Rousseau, los Enciclopedistas y todo lo devenido de la Revolución Francesa fueron-según esta concepción Europeista- los que sirvieron de basamento a la criollada con ideas, con armas y con pueblo.

Y sin negarlo, Felipe Pigna, encara su libro "1810. La otra historia de nuestra revolución fundadora" con un índice que nadie se espera.


Su primer capítulo se llama: "En el principio fue la resistencia" y tiene algunos títulos que lo van alumbrando para sacar alguna conclusión. A ver como suenan: Una verdad que ofende a los que siempre ofendieron, Caonbó, el primer libertador, Enriquillo, el invencible, Leña verde, Qué bien Quibián, El vuelo hacia la libertad de Urracá, Se partió Nicaragua, La rebelión Azteca, Altura de Machu Picchu, Lautaro, Por los valles Calchaquíes, El sabor del encuentro, Las verdades y utopías del Manifiesto, Don Ata, Tupac Amaru, pionero de nuestra independencia.

Pigna, da cuenta del fuerte componente autóctono en la producción del estallido revolucionario, aunque esto no sea del "gusto" de los que siempre ven en Europa el orígen de nuestra "civilización".

Generalmente la realidad se empecina en ser distinta, opuesta a esa versión, que, aunque en decadencia, sigue vigente en la actual visión de la historia y la política difundida por las cadenas noticiosas estadounidenses, europeas y, lamentablemente autóctonas.

En ellas- dice Pigna- los habitantes originarios no existen salvo como objeto de curiosidad cuando son mirado como niños, como agentes del equilibrio ecológico, claramente ciudadanos de segunda. Para que este discurso actual se sustente hay que seguir sosteniendo, aunque modernizada formalmente, la vieja tesis de la conquista arrolladora y borrar de un plumazo los centenares de rebeliones que se produjeron en nuestro continente contra los invasores de todos los orígenes, desde la misma llegada de Colón.

En fin, una visión que tiene por primer capítulo, estas rebeliones de los pueblos nativos y no los acontecimientos europeos. Es como poner de cabeza un mapa de Argentina y reconocernos también allí, con los mismos elementos, pero vistos de otra manera.

La visita de FELIPE PIGNA mañana a las 22 horas en el Club Progreso, gestionada por la Juventud del Frente para la Victoria y los jóvenes que ocupan un espacio político en el municipio, amaga con iniciar con la revolución "histórica"· y rapidamente instalarse en un presente conflictivo al que precisamente hay que entender, para poder festejar el 1810, con un espíritu diferente al acostumbrado.

Mas allá del cabildo de Buenos Aires, avanzando en la historia, llegando al Centenario en 1910, transitando por el complejo siglo XX e instalandonos hoy a principios del XXI, con debates, pensamientos y posturas que hagan a la continuidad de un proceso, aún inacabado.

Mañana escribiré la última nota que abordará la temática del Centenario, tan diferente a la que en el 2010 celebramos.

miércoles, 20 de mayo de 2015

LA PRODUCCION DE FELIPE



Felipe Pigna nació en Mercedes, provincia de Buenos Aires el 29 de Mayo de  1959.

Es profesor de Historia egersado del Instituto Nacional del Profesorado Joaquín V. González, dirigió el proyecto "Ver la Historia" de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini de la Universidad de Buenos Aires, que ha llevado al documental fílmico 200 años de historia argentina.

Es director del Centro de Difusión de la Historia Argentina de la Universidad Nacional de San Martín, fue columnista radial de Radio Mitre y Rock and Pop, labor por la cual obtuvo el premio Eter 2006 y 2007 al mejor especialista temático.

Condujo los programas Historia Confidencial por Radio Mitre y Lo pasado pensado en FM Rock and Pop, que obtuvo el premio Eter 2008 al mejor programa cultural de la radiofonía argentina.

En televisión condujo Historia Confidencial y Vida y vuelta, Lo pasado pensado y El Espejo retrovisor por Canal 7.

Fue conductor junto con Mario Pergolini del ciclo Algo habrán hecho por la historia argentina basado en sus libros Los mitos de la historia argentina, emitido por Canal 13 y Telefé, alcanzó 25 puntos de rating en el horario central y obtuvo el premio Martín Fierro 2006 y 2007 al mejor programa cultural argentino y el premio Clarín al mejor programa periodístico en 2006 y 2007.

Condujo el programa Que fue de tu vida por Canal 7; es el presentador oficial de los estrenos de The History Channel y conduce por ese canal la serie de documentales sobre los bicentenarios latinoamericanos Unidos por la Historia.

Es columnista de la edición dominical del diario Clarín. En Radio Nacional conduce Historias de nuestra historia. Ha publicado El mundo contemporáneo (1999). La Argentina Contemporánea (2000), Pasado en presente (2001), Historia Confidencial (2003), Los mitos de la historia Argentina (2004) que encabezó por mas de dos años la lista de libros más vendidos en el país. Los Mitos de la Historia Argentina 2 (2005), Lo pasado pensado (2006), La larga noche de la dictadura y La noche de los bastones largos (2006, ambos junto a María Seoane), Los Mitos de la Historia Argentina 3 (2006), La historieta argentina, una colección de doce comics destinados al público infantil y juvenil que recorre el pasado argentino (2007), Evita (2007), José de San Martín documentos para su historia (2008), Los Mitos de la historia Argentina 4 (2008), Historia de nuestra historia, una historia animada para chicos y no tan chicos (seis tomos, 2009).

Es director de la colección Biblioteca Emecé Bicentenario, que publica obras esenciales del pensamiento argentino de estos 200 años. Es consultor para América Latina de The History Channel, director de la revista Caras y Caretas y de www.el historiador.com.ar, el sitio de historia más visitado de la Argentina.

También dio vida a Algo habrán hecho por la Historia Argentina II y III, obteniendo variados premios con ellos.
En abril de 2010 publicó la primera edición del libro: 1810. La otra historia de nuestra revolución fundadora.

Como vemos, la propuesta para este viernes en Tres Lomas, organizada y gestionada por los jóvenes del Frente para la Victoria, nos permitirá disfrutar de alguien con amplia trayectoria, un historiador que no ha escapado a los medios de comunicación, que los ha utilizado con toda su potencia y que no ha dudado en divulgar historias menos conocidas, condicionadas por la llamada historia oficial que tanto daño le han hecho a la verdadera comprensión de los procesos que nos configuran como patria.

Antes y ahora.

lunes, 18 de mayo de 2015

PIGNA: UNA HISTORIA SIN HEROES

Resultado de imagen para Libro 1810 de Felipe Pigna

El libro mas abarcativo que produjo Felipe Pigna (que en pocos días visitará Tres Lomas) lleva un sugestivo nombre: "1810. La otra historia de nuestra Revolución Fundadora".
Y sin tapujos reproduzco su contratapa, por sentirme identificado con lo que sostiene y porque copiar no solo no está mal sino que es necesario, en la medida que las palabras que se utilizan nos representen.
En este caso son las palabras utilizadas por la editorial "Planeta" para presentar el material.
Dice esto:

" Desde que comenzamos a ir a la escuela, aprendemos a festejar el 25 de Mayo como una fecha patria: eñ aniversario de la ya bicenteneria Revolución que inició el camino que llevaría a la independencia argentina. Pero ¿En que consistió esa Revolución? ¿Qué objetivos, ideas y aspiraciones movilizaban a quienes por esos agitados días de 1810 habían comenzado a cambiar una realidad de dominación colonial de siglos?

Para comprender un proceso de transformación es necesario ante todo, saber cuál era la realidad histórica de los hombres y las mujeres que lo llevaron adelante. En qué sociedad vivían, qué intereses movían a los distintos sectores, qué tradiciones de opresión y de resistencia formaban su cultura y sus puntos de vista, en definitiva: qué vida y qué historia cargaban a cuestas, y qué se dispusieron a cambiar en ellas.

Esta nueva obra de Felipe Pigna  rastrea esos proceso para entender la sociedad de hace 200 años y los combates que iniciaron el fin del régimen colonial en Latinoamérica. La larga tradición de resistencia a la dominación, emprendida por los pueblos originarios desde el inicio mismo de la conquista; las penurias y luchas de los esclavos por su liberación; las complejas relaciones entre las clases y los sectores sociales del régimen colonial, la influencia de las revoluciones en América y Europa y las causas internas y externas de la crisis de la sociedad colonial integran este pormenorizado y apasionante estudio que permite reconstruir un momento esencial de nuestra historia, es decir, de nuestra identidad"

Ya presentamos el Parte de Prensa de los Jóvenes del Frente para la Victoria y los Jóvenes de la Secretaría de la Juventud, ahora fue el turno de la editorial Planeta. Mañana comienza a "hablar" el propio autor, que ante lo que se sostiene nos promete un gran ejercicio apto también para el presente, fundamentalmente para el presente. 

Y es este: la historia no es simple, ni color de rosa, ni pura simplificación, ni aniñamiento. La historia es conflicto y tensión. La historia no son los "héroes", la historia son los pueblos. La historia no la hicieron solo los hombres "libres", sino también las mujeres, los esclavos, los mestizos, los pueblos originarios. La historia de nuestra revolución tuvo necesariamente tres componentes: IDEAS, PUEBLO Y ARMAS.

Ninguna puede faltar. Si tenemos solo ideas y pueblo (sin armas para enfrentar al enemigo en la guerra) nos quedaremos en hermosas formulaciones teóricas pero que no se concretarán en beneficios reales camino a la libertad que se buscaba. Si tenemos solo ideas y armas  (sin pueblo que les de sustento popular) nos quedaremos en una revolución elitista, hecha por pocos, sin el sustrato de la sociedad que necesariamente debe formar parte para ganar su lugar en la patria y para que la patria gane su lugar. Finalmente si tenemos pueblo y armas (sin ideas orientadoras, proyecto claro) tendremos una revolución boba, que puede desviarse hacia cualquier lado porque no hay orientación ideológica para que no se extravíe y encuentre su camino de liberación nacional y popular.

En fin. Mañana lo haremos hablar a Felipe.