


“El mundo sepa que la decisión de entrar en la lucha que provocó e impuso la subversión, no fue privativa de las Fuerzas Armadas (…) Las instituciones que firmamos, queremos refrendar de esta manera nuestro apoyo a aquella dolorosa pero imprescindible decisión (…) En idénticas circunstancias volveríamos a actuar de idéntica manera”
Estos párrafos pertenecen a una solicitada publicada en la revista “Convicción” del mes de Setiembre de 1979 y estaba destinada a morigerar algunas críticas que la dictadura de Videla y Martinez de Hoz habían recibido.
Fue firmada por el Centro de Exportadores de Cereales, cuyo mayor líder en la época era la multinacional Cargill.
Como pago para tan buen apoyo, en el final de la dictadura Domingo Cavallo convertía en estatal la deuda de Cargill, haciendo que fuera el conjunto del pueblo Argentino el que pagara la misma, hasta nuestros días.
Es la misma empresa que hoy tiene filiales en mas de 70 países del mundo, un total de 150 mil empleados y que declara ganancias cercanas a los 3 billones de dólares.
En nuestro país tiene cerca de 50 centros de acopio (La Porteña en nuestra zona es uno de ellos ), 5 puertos cerealeros, mas de una decena de molinos, frigoríficos y una multiplicidad de marcas .
Es la empresa que impulsa el monocultivo de soja y promueve la deforestación para lograrlo barato, aunque para eso deba echar de sus tierras a campesinos y pueblos originarios, los verdaderamente arraigados a la tierra, promueve el trabajo precario y no tiene en cuenta la condiciones adecuadas en que este debe realizarse, despreocupada porque sus operarios no contraigan enfermedades relacionadas al empleo.
Es la empresa que fomenta pesticidas y herbicidas que contaminan. Es la empresa que en pleno lock out patronal agrario, organizó un seminario en la ciudad de Rosario, junto a “Fundación Libertad”, haciendo participar a la “flor y nata” de los políticos, empresarios e intelectuales de la nueva derecha Argentina.
Es la empresa que impone los precios a los camioneros, que no son las tarifas homologadas por la Secretaria de Transporte de la Nación (pagan un 30 % menos) y si protestan, pues, ni un viaje mas para ellos.
Es la empresa denunciada por Greenpeace por la deforestación de la selva amazónica (cerca de 1 millon de hectáreas de bosque talado en forma indiscriminada ) y su dedicación a soja transgénica.
Es la empresa a la que Hugo Chavez acusó de no producir los alimentos requeridos por la población venezolana y dedicarse a lo mas rentable, no importa la gente (Venezuela necesita arroz blanco y no otros cultivos).
Es en definitiva la misma empresa que mostré en las fotos en su enclave local, con sus silos monstruosos de acero y chapa y su especulación monstruosa en su forma de silo-bolsa, la misma que emite polvillo que hacen al aire peligroso , la que desata alergias, la que se adueña de los pueblos y parajes, la que alquila tierras a buen precio (una hectárea para silo bolsa puede pagarse mas del doble que para cosecha común) y callar a fuerza de plata, todo atisbo de resistencia.
Es la misma Cargill que con hipocresía y desde su página web sostiene: “Los valores culturales de Cargill trascienden sus negocios. Desde hace várias décadas y de acuerdo a nuestra Visión, uno de los pilares de nuestra cultura es el de promover el mejoramiento de la calidad de vida en las comunidades donde estamos (…) Desde su creación, las actividades de la Fundación Cargill han estado limitadas por su Estatuto Social al área rural de influencia de la empresa y se ha concentrado particularmente en educación, aunque también ha contribuido al mejoramiento de las condiciones de salud pública…”
En dos décadas donaron materiales de construcción, reparado y ampliado escuelas, donación de equipamiento diverso, becas para estudiantes, etc.
Así ha sido en el caso de La Porteña, la ampliación de una escuelita que está a punto de cumplir 100 años y que hace poco fue declarada “Patrimonio Histórico” del distrito de Trenque Lauquen. Se llama “Bartolomé Parodi” y a su lado, se construyó el SUM donado por Cargill, hermoso y amplio, luminoso, sin que le falte nada.
Hay un solo problema, la escuela está rodeada de silos-bolsas y los trabajos de acarreo, depósito y carga, convierten al lugar en muy nocivo para los pulmones; un polvillo constante, color amarillento se hace sentir enseguida, raspa la garganta, fundamentalmente de los mas chicos y genera alergias y quien sabe que otros males.
Es la empresa de las 9 fotos de un post anterior , la que intenta comprar el silencio de esas comunidades pequeñas, casi fantasmales. La inversión fue pensada, iría allí, donde pudiera existir algún atisbo de protesta, había que hacer un SALON DE USOS MULTIPLES, para que los padres de los niños CALLEN y NO DENUNCIEN. ¿Lo están logrando?
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