lunes, 22 de marzo de 2010

"DE RECEPTORES A PRODUCTORES DE CONOCIMIENTO"


Como todos los años, el programa “Jóvenes y Memoria. Recordamos para el Futuro”, dependiente de la Comisión por la Memoria, llegó a todas las escuelas de la provincia de Buenos Aires en su IX convocatoria.

Personalmente y como docente de varios colegios medios, he participado en 4 de esas oportunidades. Lo hice coordinando a alumnos de distintos cursos e investigando diferentes temáticas locales.



A saber: 2005: “Evangelio para el Pueblo: Escrito y Censurado en Tres Lomas”; 2006: “Desaparición de Carlos Corona: Negación y Parálisis”; 2007: “Facón Grande: La dictadura y los Peones Rurales” y 2009 “Un Elefante ocupa mucho espacio: Educación y Dictadura en Tres Lomas”.
Los dos primeros trabajos fueron Videos Documentales y los dos últimos diarios con su correspondiente spot publicitario.



Todos ellos significaron la posibilidad de auscultar en el medio local, aquellos aspectos de la última dictadura, que permanecían ocultos o totalmente naturalizados y en ese sentido, lo que menos importó es el producto final, sino el proceso de investigación que permite una mirada holística acerca de lo sucedido, para que las “islas” de los pequeños pueblos, formen parte del gran continente de una represión organizada que configuró el Terrorismo de Estado en todo el territorio nacional, sin excepciones.



El trabajo final puede ser: libro, folletos, cartillas, diarios, revistas, historietas, páginas web, cd, power point, murales, placas, obra de teatro, murga, muestra fotográfica, video documental, tema musical,etc, etc.
La propuesta abarca encuentros de capacitación regionales para alumnos y docentes y finalmente un encuentro en el centro turístico Chapadmalal, donde una multitud de escuelas, con sus respectivos trabajos, se dan cita en el mes de noviembre para exponer y escuchar, como alimentando las memorias colectivas y la búsqueda de la verdad y la justicia.



Esta convocatoria 2010, seguramente constituirá un nuevo incentivo para los alumnos de Tres Lomas y ojalá, sean muchos los docentes que tomen la problemática y la desarrollen, no como clase “alusiva”, ni siquiera como “contenido” burocratizado, sino como lo que sostiene la misma convocatoria: “El Programa promueve la participación activa de los jóvenes en los procesos de elaboración y transmisión de las memorias locales. Son ellos los que investigan y narran la historia. Formulan hipótesis, hacen preguntas, interpretan y deciden qué contar y como contarlo. De este modo, la escuela se transforma en un espacio de producción de conocimiento crítico, original e innovador. Los alumnos se desplazan del lugar de receptores de relatos y conceptos sobre el pasado hacia el de constructores de conocimiento. El trabajo en equipo los hace protagonistas de un hecho colectivo que impacta más allá de la escuela. Se invierte el sentido de la transmisión: ahora es la comunidad-sus padres, sus docentes, sus vecinos, sus pares-la que recibe los relatos del pasado construidos en base a las preguntas hechas por las nuevas generaciones”



Con este espíritu, un año más. Allí estaremos.