martes, 23 de marzo de 2010

EL PRESENTE ES LA HISTORIA














Hace unos días se ve bastante mal Canal 7 en mi pueblo Tres Lomas: se ve borroso, de a momentos “doble” y con fallas en el sonido.
De cualquier manera, "6,7,8" es buscado en casa con cierta desesperación por tener la “otra mirada”, tan débil en el interior, donde el tándem Continental-Clarín-Canal 13, dejan huellas profundas en el tejido social bombardeado por el mensaje perverso y distorsionado.



Pero, a causa de los comentarios pueblerinos que generan estas fallas, he advertido que son mas de los pensados los treslomenses que abrevan en el Canal Oficial para informarse de la realidad nacional. Es interesante el proceso que se está produciendo en muchas personas, que ya no sólo abrevan en la “libertad de empresa” para posicionarse.


Y realmente valió la pena. Cuando logré mas o menos sintonizar el programa, Hebe de Bonafini y Teresa Parodi, le hacían el mejor homenaje a la memoria.
Se referían al programa en sí, Parodi sosteniendo que todo lo demás es “tan grosero” que no cuesta encontrar la razón en uno de los lados, porque “ustedes se basan en la memoria y recuerdan permanentemente lo que se decía y lo que se dice” en tanto Bonafini sostuvo que “ Ustedes han ayudado a abrir muchas cabezas, hablan tan claro…”.



Y como si el dolor histórico se convirtiera en alegría de búsqueda, verdad y justicia, la misma Hebe, entre risas, invitaba a bailar un tango a Barone.
Terminé viendo doble la despedida del programa, con una Teresa Parodi, explicando el festival de mañana en defensa de la Memoria y una sonrisa multiplicada de todos los que lo hacen. Me llamó la atención la risa franca en muchos de los pasajes del programa que estaba dedicado a la Memoria de aquellos desaparecidos por el Terrorismo de Estado. Todos se pudieron reír sin ensayos (como se les nota demasiado a los periodistas de los medios concentrados) ; se pueden reír en su tarea y a veces de su propia tarea, se percibe que la disfrutan, tienen lugar para los más débiles, miran desde otro lado, se respetan a si mismos, invitan a los mas comprometidos, aquellos que los oligopolios de la información ignoran o ningunéan. Así fue el último programa rumbo al día de la Memoria.





Por su parte, mañana Clarín regala una Constitución Nacional, hábil forma de mostrarse comprometidos con la ley, violada hasta el hartazgo por todos los golpes de estado, especialmente el de 1976, el mismo golpe que negoció con ellos papel prensa y también época en que los hijos de Ernestina aparecieron en su regazo.


La memoria y la identidad se dan la mano, se constituyen una a otra, porque abordar el pasado reciente (incluso desde el poco tiempo que presupone un programa de Tv) plantea un trabajo en dos sentidos. Por una parte, hay una apropiación del pasado para todas las jóvenes generaciones que no lo vivieron y por otro lado, abre para el resto de la sociedad que sí lo vivió, una reelaboración de lo sucedido, donde inevitablemente, es incorporada la historia vivida, pero también la necesaria mirada sobre el presente.


En este último aspecto es donde se ve la condena o connivencia con el pasado, no en los discursos ni en las Cartas Magnas de regalo.


Las miles de Constituciones de Clarín, no alcanzarán para disimular su posicionamiento actual, donde son precisamente las leyes, las que necesitan ser violadas para mantener una hegemonía que hoy comienza a ser advertida y discutida por un sector de la sociedad.
Es cierto, al programa lo ví “doble” , pero no me arrepiento de quedarme a superar ese escollo, como el que muchas ciudades y localidades del país sufren. Parece que "6,7,8" ya no significa sólo unos cuantos puntos televisivos medidos cual cuentas de un ábaco, sino su cuestión cualitativa. Las cabezas abiertas que Hebe señalaba.