sábado, 19 de junio de 2010

BAYER: "DESMONUMENTALIZAR"


La ciudad de General Villegas-a la que quincenalmente visito por cuestiones laborales- pareció permanecer indiferente ante la propuesta del historiador Osvaldo Bayer.


Esto es, cambiarle el nombre por el de Manuel Puig, escritor ya fallecido de esa ciudad.
A la idea de “desmonumentalizar” al genocida Julio Argentino Roca, le agregó ahora la idea de cambiar de nombre a la ciudad, precisamente la mano derecha de Roca en la llamada “Campaña al Desierto”, el coronel Conrado Villegas.



Sostuvo que “son muchos los nombres que debiéramos cambiar porque rinden homenaje a asesinos”. Bayer realizó estas declaraciones en la ciudad de Junín, a fines de Mayo mientras varios participantes desnudaban los crímenes cometidos por el General Roca en su “gloriosa” campaña.


En su sitio de Facebook, Bayer sostiene respecto a los monumentos de Roca: “Como ciudadanos de una democracia, no debemos soportar un monumento a un genocida como el General Julio Argentino Roca. Ese monumento fue inaugurado por un gobierno no democrático en la década infame, e inspirado por el hijo de ese genocida que era el Doctor Roca, elegido por el denominado Fraude Patriótico. Fue un asesino de miles de miembros de pueblos originarios para dar a esas enormes pampas a los miembros de la Sociedad Rural. Además aprobó la Ley de Residencia, por la cual se expulsó a miles de obreros italianos y españoles que luchaban por las 8 horas de trabajo, y como si fuera poco, fue autor de la primera represión contra un acto obrero el 1 de Mayo de 1904.”


Propone comenzar con los monumentos de Roca y en ese contexto, aparece la propuesta del cambio de nombre de la ciudad de General Villegas.
“Espero contar con vos”, sostiene Bayer (Autor de “La Patagonia Trágica”) y desde ya le he enviado mi adhesión.
Quizás el convite mas importante fue la idea “que el pueblo decida como deben llamarse sus calles, sus plazas y que monumentos deben erigirse”.


Personalmente me pregunto si esto será suficiente, como crítico observador del pensamiento de algunas comunidades específicas de características conservadoras.
Pongo como ejemplo Salliqueló, donde aún persiste el “Primer Monumento a la Libertad”, inaugurado el 16 de Setiembre de 1956, en honor a la Revolución “Libertadora”-Fusiladora y que aún en gobiernos posteriores de todos los signos políticos , no lograron siquiera colocar una placa explicativa de los verdaderos acontecimientos.


Volviendo a Roca, sostenía respecto a la Campaña “al Desierto”: “No hubo batalla, fue una cabalgata bajo el sol patagónico y logramos 1600 muertos y otros 10.000 de la chusma. Era el destino de una raza salvaje que ya estaba vencida”

¿Qué era la chusma para Roca?. Pues niños, mujeres y ancianos, también asesinados o apropiados para “civilizarlos”.

Quizás la alternativa no sea confiar solamente en las propias comunidades. Quizás los Villeguenses no tengan la fuerza para cambiar el nombre de su ciudad o los Salliquelenses decidan seguir conviviendo con su aberración estética y ética.


Por eso sería importante que otros poderes se expidan. Que las legislaturas de distintas provincias redacten sus proyectos respectivos para repudiar, las cuestiones naturalizadas por comunidades demasiado aburguesadas o incapaces de dar la batalla simbólica de apropiación del espacio público para lograrlo.


Tres Lomas también tiene mucho por hacer en este sentido; las dictaduras de Onganía-Levinston-Lanusse y la posterior de Videla-Viola-Galtieri-Bignone, establecieron mediante sus amanuenses locales, nombres de calles en honor a regimientos que participaron de la triste Guerra contra el Paraguay y la posterior Campaña al Desierto. Allí están entre nosotros el cabo Galván, el Mayor Sosa o el “glorioso” Séptimo de Caballería.