domingo, 27 de junio de 2010

TRAMPA PARA DIEGO Y ALGO MAS...














Al “gran diario Argentino” le hubiera venido bien que hoy la selección perdiera, solo que no lo puede decir.
Es que dada la coyuntura: Ley de Medios en aplicación, ADN de Felipe y Marcela a punto de ser conocido y elegante “fuga” de doña Ernestina (aunque legal), lo posicionan en su peor momento desde que se convirtió en multimedio poderoso.


Así que, si la “cara deportiva” del fútbol para todos (Diego), pudiera ser opacada, mucho mejor.
Recientemente, ante el triunfo con Grecia y el gol de Martín Palermo, optó por “cortar” la foto y sacar solamente la del 9 boquense, cuestión señalada en varios programas televisivos que hacen análisis crítico de los medios de comunicación.


Las tapas de los mas importantes diarios del mundo mostraban la “madre de todas las fotos”: Palermo abrazando a Maradona, después de su histórico gol. Pero el poderoso pulpo mediático local prefirió “ningunearlo”, no reconocerlo como el autor de ese cambio en el partido, de esa oportunidad tan bien aprovechada por el mitológico Martín.



Hoy domingo, a horas del enfrentamiento con Méjico lo puso en tapa, pero de una manera tramposa.
La tapa está compartida: en el titular mas importante: “Negocios con Venezuela: los documentos secretos”, que una vez leídos, la verdad es que no aportan demasiado.
Más abajo sí aparece Diego mostrando una carta y el título con copete: “Exclusivo. Una carta de Maradona a los Argentinos. El técnico de la Selección les dice a los hinchas, a través de Clarín, que se queden tranquilos porque tiene “23 fieras” para seguir en el mundial”.



Y digo que la trampa estuvo allí, todo el tiempo, pensada desde el título. La conclusión es simple: Si Diego tiene a “23 fieras” y se pierde, pues la culpa es de Diego y si la culpa es de Diego, es porque “él no podía”, porque “no estaba preparado”, porque “no es técnico”, porque “no pudo con Mandiyú”, porque “lo respetamos como jugador, pero como persona…” y todo el pensamiento retrógrado que usted pueda imaginar estaría al servicio de quienes quieren pero no pueden decirlo, que Argentina pierda ya este mundial.

Diego y su alegría es el recuerdo de un hombre que aceptó de buena gana la democratización del deporte mas bonito que se conoce y eso significó concretamente, desarmar el negocio mas feíto que se recuerde.

Saliste en tapa Diego, pero el pozo estuvo tapado con ramas permanentemente. Sólo tu grandeza como persona y jugador, las habilidades que supiste proteger y promover y el enorme amor que despertás en los que necesitan alegrías, hicieron que pudieras esquivarla, pero te tenderán otra frente a Alemania, porque sonriendo, ganando y con tu carisma, recordás demadiado al clima Bicentenario que estamos viviendo en una Argentina que vuelve a creer…y no sólo en su fútbol.