domingo, 2 de enero de 2011

NADIE AMA AL QUE GENERA MIEDO














Fuimos mas de 200. Cruzamos el pueblo. Cantamos fuerte. Todos escucharon. La bandera-pasacalle, gambeteando macetas, se instaló por primera vez ocupando mas espacio del palacio Municipal que de la Comisaría local. ¿Quien puede condenar esa elección?.


La palabra HOMICIDIO fue pintada junto al gran rostro de Horacio Farías, a mitad de cuadra, en 9 de Julio, entre San Martín y Monteverde. ¿Quién puede condenar esa elección?. Los nombres de "Trabuco" Raspante y "Pocho" Farías, parecieron emparentarse en algunos momentos, y allí surgía contudente el ¡PRESENTE¡, para que sus muertes tengan algún sentido hacia el cotidiano que invita a condenar la impunidad.


Y luego fuimos a la plaza de la memoria, donde el monumento de Hugo y Carlos otorgó nuevos bríos a los cánticos, aplausos, tamboriles y por supuesto "la palabra": un documento consensuado entre las organizaciones que motorizan junto a los familiares y después micrófono abierto para las intervenciones.


Por supuesto que apareció el tema del miedo, porque es un dato de la realidad con el que hay que lidiar.

No intento justificar el miedo, simplemente comprenderlo. La "carne" propia ha sido mi mejor confidente y consejera en este sentido.



Estoy convencido que el miedo es el mas peligroso de todos los sentimientos colectivos y los que mandan lo saben. Saben que pueden amenguarlo o exacerbarlo, saben que las masas humanas mas peligrosas son precisamente aquellas en cuya sangre se ha inyectado (aquí con jeringa local) el pestilente veneno del miedo.


Saben los que mandan, que la inacción es el abono preferido del miedo y que la contracara es la acción organizada, ella cultiva valor y confianza. A eso le temen, justo a lo que pasó hoy Domingo 2 de Enero de 2011 en Tres Lomas.

Le temen a la valentía de los que organizan, de los que marchan, de los que cantan, de los que hablan, de los que prefieren ser "esclavos" de lo pronunciado, si eso pronunciado es búsqueda de verdad y justicia.

La valentía es contagiosa. Saben que cuando muchos se enderezan en su reclamo, cuando es colectiva la posición firme, las columnas vertebrales de los mas temerosos y doblegados, pueden enderezarse y reclamar también. Así se fue creciendo.


Lo saben y temen. Temen y confunden. Confunden y destilan mentira. Lo hacen, aunque dejen mensajes de paz y amor en un fin de año que vuelve a interrogar a los poderes que en Tres Lomas estaban mas contentos con la causa de Pocho "cerrada" que con los nuevos avances en la investigación.


Algo es totalmente cierto: NADIE AMA AL HOMBRE QUE GENERA MIEDO y al mismo tiempo, EN LA CRUEL PULSEADA que la impunidad plantea contra los débiles, es necesario no olvidar, que por sobre el nivel del "miedo" comprensible, debe estar siempre por encima la DIGNIDAD HUMANA.


La vida truncada de "Pocho" Farías y la lucha de su familia nos lo recuerdan día a día.
No avanzar, no arriesgar, quedarse egoístamente en lo conocido por miedo a la verdad, equivale a mantenerse con vida, pero no a vivir.