lunes, 6 de junio de 2011

OLLANTA HUMALA: ANTES DE DESENSILLAR














Ollanta Humala ganó las elecciones Peruanas y lo que él simboliza en el futuro gobierno es en principio muy bueno.



Sin embargo, hoy lunes, la Bolsa de Valores Peruana, disminuyó un 12 %, por lo que los medios hegemónicos titularon "La bolsa no votó por Humala". Primer gol de Ollanta, un militar nacionalista que a través del voto popular derrotó al Fujimorismo y todo lo que representa como expresión de la derecha.



Basta leer lo que el analista de mercados de la firma Magot y Asociados con residencia en Perú, Eduardo Juarez, le explicó a la BBC con desparpajo:




- "Una vez defina quienes van a ser el primer ministro y el ministro de Economía o quien va a llevar las riendas del Banco Central de Reservas todo va a calmarse y va a dar confianza a los mercados"






Otro de los que opinó fue Luis Oganes, principal asesor de Investigación Económica de la firma J.P. Morgan. Desde Nueva York dijo:




"Se va a mantener este tipo de volatilidad hasta que el presidente electo no dé señalas más claras al mercado de su intención en política económica con los nombramientos de los puestos principales en su gabinete. Esos nombramientos -que esperamos haga en los próximos días- serán la señal mas clara que están esperando los mercados para estabilizarse (...) Asumiendo que hará nombramientos de tecnócratas, con tendencia ortodoxa y moderada que generen confianza".





La Bolsa de Valores bajando la línea de las corporaciones y el discurso clásico de la "confianza de los mercados" , junto a la propuesta de nombrar a "tecnócratas con tendencia ortodoxa y moderada" deja claro el perfil que se espera del recién llegado. Antes de desmontar, ya lo condicionan.



Ollanta quedó en silencio, quizás sopesando las declaraciones explicitas de los economistas clásicos, aquellos que creen que la política debe estar subordinada a los mercados.



Para ellos pueda haber "votado la bolsa", para Ollanta ha votado el pueblo y ese es un mandato que no debe traicionarse. Su silencio, por ahora es salud. Y su palabra deberá ser el remedio para las mayorías.