domingo, 26 de junio de 2011

RIVER Y TODOS















River descendió con toda nuestra historia a cuestas.


Por eso duele y suena increible. El dueño de la mayor cantidad de campeonatos del fútbol grande, el del estadio mas bello, el de la "máquina" que lo consagró a nivel mundial , el del 75 con ese mediocampo histórico : JJ, Merlo y Alonso.



El de los hermanos Onega, Antonio Carrizo, Morete, Daniel Alberto , el del Enzo, el del Burrito, el del Muñeco, el del Payasito (injusta y caprichosa lista entre tantos grandes)

Puta madre, que si hubieran dejado ellos un 1 % de su talento era imposible esta fotografía de un Monumental mas triste que nunca, en la gris tarde, fría de fútbol , helada de habilidades y con boludos resultadistas provocando disturbios.


Tenía 15, cuando esos tres-para mí inolvidables-constituían las vértebras justas de un mediocampo contundente. Tenía 15 y jugaba al fútbol, siempre de 8, "como JJ" pensaba . Algunos insistían en ponerme de wing, pero nunca me llevé bien con la 7, era la 8 la mía. ¿No importa esto?. A mí sí, porque con ese "8" me identifiqué siempre y me hice mas hincha que nunca.


Y JJ (para mí no se llama Juan José López), era un morochito morrudo, el justo medio entre la zurda venenosa del Beto Alonso y el serrucho leal de Merlo, JJ era el aceite necesario para que ese engranaje se pusiera a andar. Inolvidables.


Verlo hoy descender, "verme descender", justo con él de DT provocó recuerdos que estaban ahí, pero a los que había dejado descansar. Y descender con "el gran capitan" como presidente, fue como si el buen fútbol que los dos representaron nos marcara el camino para no volver a extraviarnos en estos campeonatos, aún "Teicesporescos", donde el negocio encontró su norte y el fútbol perdió la brújula. Algunos clubes ya encontraron su GPS, otros....descienden.



El "Fútbol para todos" transparentó e igualó , pero aún hay mucho para andar, la cultura futbolística creativa aún debe caminar por la senda incómoda de toda transición.


Nos tocó a nosotros y seguramente hicimos méritos para eso. A "la banda" le faltó gambeta, toque de primera, apertura mental, desprendimiento y talento: todo lo que hizo de River un grande.

No se puede renunciar a eso sin pagar un precio. Ahora ya está cobrado.


Sin duda aprenderemos, River y todos, porque bien leído, descendimos nosotros , pero también una porción del fútbol Argentino lo hizo, ese que tira la pelota afuera, que patea para arriba, que jamás arriesga y que no piensa en lo "colectivo" como única forma de jugar con una filosofía que te distinga; de dientes apretados, caricias a la pelota y amplia sonrisa estética.