domingo, 28 de agosto de 2011

DOS MOMENTOS Y UN MISMO TEMA




































Una de las frases emblemáticas de Perón y que Evita repetía era que "en la nueva Argentina, los únicos privilegiados son los niños", dando cuenta que otros privilegios no serían tenidos en cuenta.

La Fundación Eva Perón y la Reforma Constitucional de 1949, avanzaron notablemente en la implementación de esta frase.

La Constitución consagrando aquellos derechos que harían felices a los niños por intermedio de sus padres: Derecho de Trabajar; Derecho a una retribución justa; Derecho a condiciones dignas de trabajo; Derecho a la preservación de la salud; Derecho al bienestar; Derecho a la seguridad social; Derecho al mejoramiento económico y Derecho a la protección de su familia.


Poco que agregar. En estos DERECHOS se encontraba buena parte del "privilegio" de los niños. Incluidos los "Campeonatos Evita" cuyo objetivo final no era esencialmente deportivo, sino profundamente social: los niños eran revisados, chequeados por especialistas de todas las áreas de la salud.

Por otro lado la Fundación Eva Perón, estaba atenta para atender todo aquello que no era contemplado por la organización sindical, lo que quedara fuera, lo que permaneciera en los márgenes y sin contener.


Evita hizo allí su gran tarea, pero no como una "benefactora social", sino como un líder político indiscutido. El "gorrión" que ella decía ser, al lado del "cóndor" Perón, día a día agrandaba su vuelo.

En este contexto, en 1951, en la provincia de Buenos Aires, mas precisamente en las afueras de la Ciudad de La Plata, el gobernador Mercante, Perón y Evita inauguran una de las obras que ponía en primer lugar a LOS NIÑOS. Su nombre exime de comentarios: LA REPUBLICA DE LOS NIÑOS.



Una serie de edificaciones de distintos estilos, tanto medievales, renacentistas y modernos, hacen al conjunto de 54 hectáreas, donde se destacan un Centro Cívico que como toda república tiene sus instituciones y distintos sectores: productivos, sociales, culturales, educativos. Dicen que Diseney se inspiró en ella.

Ayer Sábado tuve la oportunidad de volver a recorrerla, después de muchos años que mis padres, siendo niño me llevaron. Esta vez para llevar al mas pequeño de los míos. Le encantó, el palacio legislativo, el centro comercial, el museo de los muñecos, la estación de ferrocarril, el muelle con su barco y aduana, la plaza central con sus juegos.

Y hoy domingo, al llegar a Tres Lomas, me cuentan del éxito de la jornada celebrada en el Club Progreso, donde la JUVENTUD PERONISTA VECINAL, festejó el día del niño con un lleno total, con clima de fiesta, con payaso y clavijas, con caramelos y juguetes, con juegos y sorteos y por sobre todo, con el mismo concepto: LA FELICIDAD DE LOS NIÑOS, COMO DERECHO aún a conquistar.

Fueron los jóvenes los que se hicieron cargo de la fiesta: organización, tiempos, conceptos, momentos, autonomía, pasión y deseo de participar: mueven montañas.

Retrocedo. La República de los Niños, era antes un Club de Golf, perteneciente a un Inglés de apellido Swift (como el frigorífico), que fue expropiado por el Peronismo, convirtiendo esas 50 hectáreas privadas en públicas, mudando el bienestar particular e individualista al colectivo y general.

Los chicos de Tres Lomas no tuvieron que expropiar nada: el club fue prestado gentilmente, el sonido suministrado por el Vasco Tourón, los juguetes gestionados por el Vasco Uriarte y el resto-mas juguetes, caramelos, jugo, etc- comprados por todos los que se ofrecieron a colaborar. ¿Qué no se podría hacer desde el gobierno si esto se puede concretar desde el llano?


En síntesis, separados por 60 años, en dos días visualicé dos momentos con un mismo tema, los mismos protagonistas colectivos y el mismo resultado final: una sonrisa de niño y también de adulto.


FOTOS: El Club Progreso lleno de chicos y la República de los Niños