sábado, 20 de agosto de 2011

EL CINE ESPAÑOL Y LA SOCIEDAD CON LOS ITALIANOS
























Se suceden los estrenos cinematográficos en el flamante Cine-Teatro Español, incluso en sociedad con sus hermanos Italianos de la "Societá Italiana di Mutuo Soccorso, Arte e Lavoro", a quienes le alquilan en determinadas ocasiones para funciones a beneficio.


También se es cuidadoso en la elección de los días y horarios de películas ya que tanto la Sociedad Italiana, como la Cosmopolita, hacen saber la inconvenciencia de proyectar películas los días de kermeses programados por ellas.


El primer alquiler se realiza el 10 de marzo de 1932 y el inventario de los Españoles nos permite ver su crecimiento: 297 plateas-butacas, 144 sillas para palcos, 1 telón de boca de escenario con avisos, 1 máquina cinematográfica completa con accesorios para arrollar películas, 5 estufas a querosene, 6 salivaderas, 4 criques para levantar el piso del salón, 1 pianola con cuatro piezas para tocar, 4 cortinas de felpa para las puertas de entrada, 16 aplicaciones de tres brazos cada una con sus correspondientes tulipas y lámparas, varios exhibidores de madera para película, etc.


Ambas sociedades mutualistas: Española e Italiana, compartieron, a partir del 12 de Agosto de 1934, la administración del Cine-Teatro.


El acta 229 lo dice asi: "Las Sociedades Españolas e Italianas se asocian para tener a su cargo la explotación del Cine-Teatro Español, donde cada sociedad aportará al firmar este contrato la suma de 100 pesos moneda nacional para solventar el alquiler de películas, gastos de propaganda, imprevistos, etc", designándose a los tesoreros de ambas sociedades para llevar la contabilidad.


El plazo del contrato se extendería por un año y así como las ganancias del Cine-Teatro se repartirían por mitades, el contrato también comprendería al "Prado Italiano" que ambos también compartirían, por estar en ese momento en mucho mejor condición que el Español.




Colaborar y cooperar, el Tres Lomas de principios del Siglo XX, con escasos 25 años de vida, encontraba en plena crisis del Estado Liberal, un puntal mas que interesante en las organizaciones mutualistas, aquellas surgidas para atender lo que mas tarde el Peronismo se encargaría de cubrir como derecho social.


Siguió luego en manos de sus fundadores, hasta que a fines de los años 50, se decide alquilarlo a particulares que seguirán-en años de oro del cine nacional-brindando un servicio recreativo y cultural, que desde hace ya mucho tiempo, carece Tres Lomas: un cine, el ruido de las butacas, las pisadas lentas y silenciosas, el caramelero, el telón que se corre, el "Noticiero Sucesos Argentinos", los avances de otras películas y por fin, la función de ese día. Una fiesta.