miércoles, 14 de septiembre de 2011

DOS JUVENILES CANOSOS























El folleto que repartían era simple, tanto como ellos al tranco y en el barrio.



Unas fotos en colores dando cuenta de reuniones con funcionarios de alto rango, tanto nacionales como provinciales, un agradecimiento a los treslomenses por la elección ganada y algunas líneas de trabajo hacia el futuro.




Sencillo y tranquilo, el folleto constituía en sí mismo, la antítesis de las embestidas recibidas, la grandilocuencia y el “yo” autoreferencial. Era un folleto pensado en plural y no en singular.





Iban charlando de vaya a saber qué, pero se los veía animados, al paso, timbre va y timbre viene, chicos que los atienden, sonrisas que se despliegan, buen recibimiento. ¡Muchas gracias¡, se escucha clarito. Ellos siguen, se sienten bien y se les nota.





Charlan, dialogan con experiencia y constituye-pienso-el augurio de un nuevo tiempo, un símbolo potente que hay que sembrar y mostrar, porque hay allí un pequeño tándem, que se respeta en las diferencias y que ha sido capaz de poner primero, lo primero: la unidad para el cambio.




Ese espíritu se trasmite permanentemente al grupo, que en estos días los acompañó en el reparto.




Charlan, lo hacen con sus canas, con sus historias de vida, con sus esperanzas que en lugar de convertirla en pura “espera”, la han sacado a caminar, como utopía posible, esa que te arroja hacia adelante. Como Tres Lomas.