sábado, 10 de diciembre de 2011

CRISTINA: SU PROPIA ESTRELLA


















La morocha dijo: "Yo...Cristina Fernández de Kirchner" y pareció quebrarse, como si ese "yo" no alcanzara a definir el proyecto colectivo que representa y por eso "improvisó" su juramento: "Dios, la Patria y él me lo demanden".



Pareció exagerado por un momento, pero sentimientos son sentimientos.



Es que ponerlo a "él" en un mismo plano que la Patria y Dios fue sorprendente para muchos.



Y después cuando comenzó su discurso deslizó en el comienzo que: "Falta algo y falta alguien". EL, otra vez.



"Pese a la Alegria del voto popular" dijo, estaba como una sombra: EL.



Después se decidió a ser ELLA y me alegró, desgranando un discurso contundente, aunque mas centrado en lo que hay que conservar o profundizar en la misma linea, que en nuevas iniciativas.



Fue ELLA cuando tomó el reciente artículo de Eric Calcagno, acerca de la democratización de la palabra, la democratización de la riqueza y finalmente la democratización del conocimiento, que Cristina explicitó en los logros concretos que materializan esas democratizaciones.



Fue ELLA cuando habló de la Patria Grande, de los juicios a los genocidas, de los enriquecidos a costas del pueblo Argentino, del actual nivel de desarrollo y consumo, del turismo, de la asignación universal por hijo, del plan Conectar Igualdad, de la Deuda Externa, de los Parques Industriales y hasta de la Constitución de 1949.



Fue ELLA porque se asumió como punta de lanza de un proyecto popular y nacional que no debe detenerse, un proyecto que solo se puede explicar- en sus logros y defecciones- por la masa crítica capaz de sostenerlo en el tiempo.



Sostenerlo en su mandato de estos próximos cuatro años. Y sostenerlo es profundizarlo. No hay otra forma.



Cristina que había planteado el nombre de un "asteroide" para la jóven estudiante de Astronomía, desaparecida en 1976 en la ciudad de La Plata, poco a poco, contundentemente, encendió una vez más su propia luz. Su propia estrella.