domingo, 8 de enero de 2012

NETBOOKS: LA LUNA POR TESTIGO





































La luna llena alumbraba el pueblo de 7500 habitantes ayer sábado por la noche.





Salimos a caminar y decidimos abandonar el circuito "de la salud", el clásico, donde uno se cruza con otros caminantes y apura un saludo que se prepara desde lejos.





Cambiamos por los barrios y durante una hora y media, recorrimos los barrios treslomenses, los mas humildes podríamos decir, lejos del clásico circuito de senda peatonal asfaltada y lejos también del centro, la calle Monteverde, en síntesis.





En los barrios la luna alumbraba màs, o las luces eran menos y le daban una oportunidad de lucirse al eterno disco plateado.








A medida que avanzabamos en la barriada, se vislumbraban otras luces en las veredas, mas pequeñas y enfocadas, no eran fijas, parecían moverse, de lejos se movían.






Hasta que al llegar a ellas, el enfrentarlas, vimos con claridad; en cada porch abierto de mi pueblo, en cada cordón de vereda, en sociedad o a solas, estaban los chicos con sus neetboks, de las cientos entregadas a través del CONECTAR-IGUALDAD.





Cruzamos a otros que "buscaban señal" y para eso la llevan abierta y en alto, arrojando la luz sobre todo su cuerpo, y allí donde pueden conectarse, se sientan y comparten su facebook o entran alegres a sus páginas preferidas, cualesquiera sean ellas. Habrá tiempo de debatir sobre ello.





Vimos otras luces, eran muchas, algunas dentro de las casas, como pequeños bichitos de luz, como luciérnagas cibernéticas que navegan y surfean las redes sociales con la habilidad de un experto australiano en las enormes olas.





Comentamos sobre el nuevo echo, la nueva conectividad, la nueva subjetividad que se genera en pertenecer a un universo que debe ser de todos, el derecho a estar conectado, el derecho que se está cumpliendo.





Una niña le enseñaba en cuclillas en la todavía calurosa vereda, a su abuela algún video, porque los comentarios nos permitían inferir eso. Ellos, los pibes, los "nativos digitales", interactuando con los "migrantes digitales", enseñando, mostrando y al mismo tiempo aprendiendo. Genial.





E hipotetizamos acerca del rol de la escuela en este sentido, del nuevo paradigma que nos instala un recurso tan poderoso como este, de la tarea docente que no debe postergarse.





Allí estaban, como lunitas incansables y asociadas, sentados en la plaza, donde las compus se multiplicaban y vimos que la desición política del gobierno nacional y provincial, de proveer netbooks a los alumnos ha sido de un impacto que todavía no se ha medido en toda su dimensión, pero que sorprenderá a los evaluadores, en cuanto "la data" de uso entregue esa información: el impacto sobre el alumno y también el impacto sobre todo el núcleo familiar.





La luna brillaba y era hermosa, pero la verdad, esas caritas iluminadas por su propia pantalla, curiosas y apasionadas en la búsqueda, incentivados como pocas veces los hemos visto, resultó de una intensidad que opacó a nuestro satélite.





Sí, por supuesto, hay mucho por hacer, pero las condiciones no pueden ser mejores. La luna por testigo: CONECTAR-IGUALDAD-ILUMINAR