domingo, 25 de marzo de 2012

MUESTRA RURAL: "QUE LO INJUSTO NO ME SEA INDIFERENTE"


















Cambió el presidente de la Sociedad Rural de Tres Lomas y esto se notó en la fiesta. Eduardo Bevilaqua, de orígen familiar peronista tuvo declaraciones tranquilas y hasta atendibles, antes, durante y después de la fiesta, mas comprensivas y comprometidas con un proyecto, al menos distinto, con menos "letra prestada".



Si el campo está mal no se notó en la muestra, todos los stands llenos, tanto interiores como exteriores y record de promesas de venta y de público en general, rostros alegres y un clima diferente acompañó los tres días.




Si bien el discurso de Carbap (Confederaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa) estuvo cargado de "mercado", como queriendo volver a los 90, los comentarios de los productores no fueron los mismos que en otras ocasiones, menos aplausos y menos felicitaciones. Ya no comen vidrio, diría el dicho popular. Es que los 90 significaron la desaparición de 100.000 propietarios pequeños, el endeudamiento imposible de pagar y la sensación de que el futuro no tenía sentido. Hoy esto no es así, todos lo saben, algunos lo dicen, otros lo sienten pero aún no lo dicen. Falta tiempo y trabajo del gobierno en este sentido.



Y si faltaba algo para que la fiesta fuera distinta a la anterior fue el espectáculo final. El año pasado tuvimos al porteño "asalteñado", deslumbrados por las estancias, Facundo Saravia, aburrido como pocos y con talento cero, en tanto este año, el humor del dúo "Duodeno" y la excelente banda de Fabricio Rodriguez, revelación en el festival de Jesús María, acompañado por su armónica y una pasión contagiosa, comenzó con el himno nacional Argentino, desacartonado como en la cancha, emocionante y después de pasear por todo el folclore y el rock nacional, otro himno sonó en el predio: "Solo le pido a Dios" del resaltado en toda la jornada Leon Gieco.


Y allí lo cantó, en tanto los ruralistas hacian palmas y estuvo bueno, no solo que la guerra no nos sea indiferente, yo elegí como postal otra de las estrofas: "Solo le pido a Dios, que lo injusto no me sea indiferente". Un verso que debe ser comprendido, especialmente por quienes mas tienen.


Un mensaje estudiado por el pibe jóven, quien agradeció sabia y sobriamente a la Sociedad Rural de Tres Lomas, pero que en el final, con dos estocadas, dejó sentada su posición política.


Esta que ya comenté y "El ángel de la bicicleta", porque "aquí solo hay pibes comiendo".