lunes, 15 de julio de 2013

LA MISTICA SE CONSTRUYE



Creer que estos dos años de gobierno de Roberto Alvarez han sido brillantes, es lo mismo que tener un ojo en el paìs de los ciegos. Era tan inescrupuloso lo que venìa, que por poca virtud que se mostrara bastaba para diferenciarse.

Roberto Alvarez, sin embargo fue el que más comprendió la coyuntura y pudo avanzar sin prejuicios, no solo hacia convertirse en el referente mas prestigioso del frente, sino también en el mas peronista.

Aquí está su gran aporte: humildad (no ha cambiado su forma de ser y ha gobernado con apertura), contracciòn al trabajo (mejor que decir es hacer, mejor que prometer es realizar), decisiones que no dejaron lugar a dudas (Vamos en la boleta del Frente para la Victoria y no por eso se pierde identidad vecinal), lectura atenta del proceso nacional (comprensiòn del Proyecto Nacional y Popular y acompañamiento), prolijidad, organizaciòn y proyecciòn inteligente en el manejo administrativo (eso era "lo de èl") , etc,etc.

Le han faltado segundas lìneas que lo acompañen: escaso discurso polìtico y poca vocaciòn de servicio para salir a defender al intendente para que no se desgaste. Se piensa que toda confrontaciòn termina por esmerilar al que lo hace, al que defiende y sin dudas es asì, pero como las crisis, pueden transformarse en abismo al cual uno cae inerte o en oportunidades para crecer polìticamente. Las segundas lìneas de nuestro oficialismo lo han percibido siempre como precipicio. Ceguera a corregir.


"Es una estrategia" se dice cuando muchos lo han planteado. A mi me parece que es màs un intento de cuidarse el final de la espalda, pero si fuera asì, es una mala estrategia, aunque se ganan elecciones, porque lo que impide es la formación de cuadros fogueados en la lucha polìtica.

 Pero claro, el conflicto tensiona y la tensiòn obliga a definiciones concretas, a posiciones tomadas y a convencimientos que no se pueden pedir prestados. Indefiniciones. A corregir.

Cambiando: el Concejo Deliberante es el lugar de la palabra, el parlamento local  es para parlar, para hablar y otorgarle un sentido a las acciones, para encarnar con discursos abonados cotidianamente el proyecto de gobierno que se lleva adelante. Ese es el lugar donde se traza el norte con sentido, desde el cambio de un foquito hasta la aprobaciòn del presupuesto. No se rehùye el combate cuando se es mayorìa, no se cede la iniciativa, al contrario, se avanza, se explicita un proyecto, se lo explica y fundamentalmente se lo defiende: al proyecto y a quien lo encarna. ¿Què hay del otro lado?. Pòlvora mojada, nada mas. Chasquibum y bombitas de olor a lo sumo.

Ahora tenemos lista nueva. En ella, descansa la esperanza, porque quizàs en el armado de la primera pensamos mucho más en ganar que en cualquier otra cosa. En esta, tal vez, existan los condimentos no solo para seguir ganando, sino aquellos que reivindiquen  la polìtica como espacio de lucha y realizaciones con sentido. Para eso se recuperò su mìstica, no para levantar la mano y en voz bajita, casi imperceptible, decir "sentidocomùn", tan poco formativo y aburrido.

Tenemos que  "pechar la cuesta" de los miedos propios y desde arriba tirar para que otros tambièn se animen. De otra forma seremos un gobierno màs, el que le ganò al doctor, pero nada mas que eso. Un gobierno municipal màs que no logrò emocionar a casi nadie y se remitiò a hacer lo que otros muchos gobiernos han hecho : simplemente durar.