jueves, 18 de julio de 2013

VERONICO


Me gustó mucho ver al pibe colla dedicándole un poema a la presidenta. Por como lo hizo y por de quien era. El poema es de Fortunato Ramos, al que tuve oportunidad de conocer en su peña de Humahuaca en Noviembre de 1996.

Ese año, con los egresados de la escuela secundaria de alternancia de Tres Lomas (CEPT), todos hijos de trabajadores rurales, fuimos de viaje de egresados-yo como docente- a visitar las 3 escuelas de alternancia de Jujuy: la sufrida "Vinalito" (viviendo a como quiere el ingenio Ledesma que acapara toda el agua ); la preciosa "Valle Grande" en plena selva de Yungas amenazada y finalmente la mutada "El Fuerte" donde el bosque nativo desapareciò con los pinos de corte ràpido y de sierra urgente.

En el medio visitamos la peña de Fortunato Ramos: Maestro normal nacional, en ese momento todavía en actividad, escritor mágico, músico regional, costumbrista, recitador y tal como le gustó explicarnos "labrador de la tierra".

Fue descubierto y alentado por Jaime Torres y lo que pocos saben que el basamento del largometraje "La deuda interna", esa en que trabaja Juan Josè Camero haciendo de maestro y el pibe llamado Veronico y la piba y todo atravesado por la última dictadura en plena puna, esa narración dolorosa pertenecen a Fortunato Ramos

Veroníco para mí, en ese momento en que el gurisito le recitaba a Cristina era ese mismo aunque no lo fuera. Veronico Cruz en la película (ese apellido muestra el trasfondo de esos pueblos, donde el culto a la Pachamama se mezcla con la religión traída de "las Europas"). Ese relato vivencial-La deuda interna- fue escrito por este maestro rural, al cual conocí, mientras él recitaba y nosotros comíamos empanadas picantes y tomabamos vino tinto en jarra.

Y como tambièn habìa una mesa con sus libros, comprè el que me pareciò mas jugoso, llamado "Los runas y changos del alto". Lo elegì despuès del vino, pero no creo haberme equivocado, lo elegì por su primer poesìa. Se llama "Dejame mascar mi coca".

Comparto con ustedes tres estrofas solamente. Observen las semejanzas con la poesìa del collita que sin que le temblara la voz, dedicaba a Cristina: "Nunca te rìas de un colla".

Dejame mascar mi coca

Dèjame mascar mi coca señor comisario;
yo no soy vicioso, menos pendenciero,
soy un pobre diablo, que anda por los cerros
buscansi la vida, allà entre los cuervos

Yo mastico coca pa olvidar las penas que matan el alma
por tantas miserias qui paso en el rancho
yomastico coca, pa tantiar mi suerti;
y dejar mis hojas en las apachetas de mi pachamama.

Yo masco mi coca, pa gueltiar las abras sin cansarmi tanto,
pa vencer la puna, allà sobri el alto...
pa vencer el sueño, cuando hago dos turnos,
dentro de las minas, sacando el estaño.