jueves, 29 de mayo de 2014

BUENOS DIAS POLITICA



Imagino que debe estar apretado  nuestro intendente. Seguramente alguno de sus moderados asesores, mas preocupados por no confrontar con nadie, aunque la historia demuestre que son los momentos de tensión y conflicto donde se logran las reivindicaciones de las mayorías, le estará diciendo que todo va bien, que es con la obras que se contesta, que las palabras encendidas de nada sirven, que son cosas de charlatanes.

Pero claro, yo lo entiendo. Cuando uno se rodeó de quienes nada arriesgaron durante años y de pronto conducen el gobierno, es lógico recibir consejos de ese tipo.
Seguramente le habrán sugerido que “no conviene ir con Cristina”. O “si fuera Scioli sería otra cosa” o “che..y con Massa” o peor aún: “¿y una boletita única?”,  y otros tantos que la imaginación ubica en lugares impensables de la mas pura antipolítica, cuando lo que se impuso en esta década ha sido el lugar central de la misma.

Lo entiendo intendente, porque nadie le habla de política y porque nadie responde políticamente. Se habla de obra pública, de proyectos productivos, de publicidad gubernamental de forma tal que si no se supiera que usted es un intendente consagrado con la boleta sábana de Cristina, podría ubicarselo en cualquier otro lugar.
Desde la prensa propia del oficialismo, hasta las apariciones públicas de los funcionarios, muestran tal escaso vuelo político, que usted podría ser un hombre de Massa, de De Narváez, de Macri, de Carrío y así…

Lo comprendo, porque usted es un administrador, aunque  eso no lo exime de haber podido aprender algo en estos años. La pregunta es ¿cómo aprender de quienes realmente  piensan así?. No crea intendente que lo aconsejan quienes manejan táctica y estrategia, ni quienes siquiera han leído conducción política de Juan Perón. Lo están asesorando los hacedores sin sentido, los que se levantan como el general decía socarronamente “al pedo, pero temprano”,  incapaces de superar el estancamiento y ayudarlo a volar un poco mas alto.

Lo han tenido intendente como un martín pescador, a ras del río, porque de allí comen fácil los que no quieren arriesgar levantando el vuelo, saliendo al cruce, defendiendo las conquistas con lealtad. No se le pide al gobierno central por una ventanilla y se hace pito catalán por la otra. Eso es para los mediocres y oportunistas. Usted como administrador puede ignorarlo y creer que nada pasa , pero como político es suicida. ¿Nadie se lo dijo?. ¿Vio?.

Aunque quedese tranquilo, lo acompañarán hasta el precipicio palmeandole el hombro y unos metros antes-no mas que eso- le dirán suerte con la mejor cara de póquer y comenzaran a mirar alrededor “moderadamente” para ver como calientan las sentaderas en el futuro.

Hacer política es conectar todo lo que se está haciendo, pero apelando al corazón de los hombres y mujeres de nuestro pueblo, otorgando sentido polìtico, emparentando con el proyecto nacional.  Las cloacas no se explican con ollas de contención, ni con napas deprimidas, sino con la voluntad política  que se transmite, con el optimismo puesto en palabras y en gestos, ganando el corazón y el alma, para que el acompañamiento venga desde allí, porque eso define la política, la capacidad de conducir seduciendo, nunca es el arte de especular con una cosa y en un momento, aunque sus “moderados” así se lo digan. 

Desconfíe de ellos, de los “moderados independientes” que dicen conocer el sentido común del ciudadano medio treslomense: no saben nada. Eso siempre ha sido indiferencia hacia la política verdadera, la que sabe que hay momentos para la paz y otros para el combate encarnizado. Lo del medio es como reza el dicho popular: “ bosta de paloma, no tiene ni bueno ni mal olor”.

Comience a oler intendente, transpire, que lo insípido no le gane la batalla, que los desodorantes humanos no lo embadurnen de esencias que se alejan de la gente de pueblo y se acercan a….la nada.

Del otro lado tiene usted un maestro, al que personalmente jamàs votarìa ni apoyaría, pero de esto sabe y mucho y aprender del contrincante, cuando desde el propio palo no se cae una sola idea, no es mala alternativa. 

Transpire intendente, transpire política. Recuerde, ante la ausencia de presente ponga en memoria la forma en que se ganó su lugar como primer mandatario. Apasione intendente, cambie, sorprenda, haga política si tiene verdadera vocaciòn de poder, y comience a  desobedecer a sus laderos, no lo están apadrinando sacándolo de un potro bravo, lo sostienen apenas y en cuanto se les canse la manito, lo dejarán caer entre las patas y dirán de moderados que son nomás: "era un administrador".