martes, 28 de octubre de 2014

EL "SIMPATICO" RODRIGUEZ LARR...ARFFF





Como esos payasos terrorificos, de pelo hirsuto y dientes afilados, el jefe de gabinete de Macri, el doble apellido Rodriguez Larreta, intentó hacerse el simpático con el público del programa "Los 13 escalones", junto con "los amigos de la juventud" que en vano intentaron salvarlo del papelón consistente en un tipo que quiere agradar y como el payaso del terror, simplemente espanta.

Me contó mi padre, que una vez fueron a Santa Rosa en la Provincia de La Pampa, acompañando al novio que despedía fuerte su soltería. En un bailongo de rompe y raja, un "piringundìn" segùn  mi padre se encuentra con un compañero pampeano, abogado él y peronista. Mi padre comienza  a presentarle a sus amigotes, uno a uno, hasta que llega a uno de doble apellido (tipo Rodriguez Larreta, solo que treslomense).

 El abogado peronista, sin filtro y con algùn caballito blanco de màs, le dice: ¿Vos tenès doble apellido?, a lo que el interrogado contesta afirmativamente. Teodoro-ese era el nombre del amigo- se manda: "Flor de hijo de puta debès ser"..

Me gusta la anècdota, por el contexto en que se dà, a principios de la dècada del 60 y porque sin anacronismos puedo afirmar que las cuestiones de gènero tenìan esa mirada, por lo que lejos de analizarlo con los valores de ahora, lo miro en ese pasado y me da mucha risa.
Rodriguez Larreta, "mamadera", diría María Elena Fuseneco (para mí es su nombre verdadero) en "Relatos Salvajes".

Sigo. Rodriguez Larreta se derretía en mohines que intentaban ser simpàticos y por mas que sus "amigos de la juventud" la remaran en budìn de pan, el pobre jefe de gabinete comenzó como el Titanic a mostrar las rajaduras de un concheto imbancable e histérico, de sonrisa forzada y la sutileza de un mamut en un cajero automático.

La verdad es que no se como les fue, me resultó imbancable y el zapping hizo lo suyo, pero mi pensamiento último fue simbólico: la derecha que en otras oportunidades pudo disimular su propio pensamiento, su escencia, su génesis reaccionaria, estaba reflejada en esa sonrisa tirada con la honda, desagradable, forzada, de abrazos falsificados y de políticas que serán como esos dientes retaceados: un retroceso para el pueblo argentino.

Rodriguez debiera aprender a ser mas genuino, creo que se mostraría mas serio y espontáneo...pero el Larreta lo caga, lo acerca al payaso de ojos saltones y aspecto terrorifico. No hará reir jamás, no provocará empatía, ni con Sofovich, ni con la política.

Que venga el cuco a jugar a la escondida. Yo cuento primero. Me da menos miedo.