miércoles, 2 de marzo de 2016

EL SECRETO DE TUS OJOS


 

A mi entender no se lo vio cómodo al Ingeniero presidente. Sí a su esposa, mucho mas capaz de soportar la presión de estar ante el Jesuita.

El papa pertenece a estar órden religiosa que peyorativamente comezó a llamarse "los jesuitas", pero cuyo nombre real es la "Compania de Jesús".

Esa órden, contiene en su seno (mas allá de Francisco), la flor y nata de la intelectualidad surgida del catolicismo. Y no desde ahora, sino desde su creación a comienzos del 1500.

Su formación incluye trabajos sociales, lecturas científicas, utilización mediática, docencia, trabajo educativo, manifestación política ,etc, etc. Es decir, fueron mucho mas allá de las tareas misioneras que todos los sacerdotes tienen.

Humildes y organizadores, así actuaron en América y reconocer esto no sustituye un ápice el hecho que fueron coercitivos al momento de implantar la religión católica entre los pueblos nativos.

Incomodaron siempre. Es famosa una frase de Napoleón Bonaparte al respecto : "Los jesuitas son una organización militar, no una orden religiosa. Y el objetivo de esta organización es Poder"

Quizás Francisco esté llamado a esto- a disputar con el poder despótico del capitalismo salvaje- y todos sus pasos recientes lo colocan en esa posición ante el mundo, un papa intelectual, un papa consustanciado con las realidades múltiples, un papa viajero con un sentido integrador, un papa denunciante de los abusos y defensor de los que menos tienen.

Ahí estuvieron el presidente de ojos celestes, frios y calculadores junto a su esposa, uno con el lastre del pequeño Larousse del neoliberalismo aplicado en 70 días en su país con consecuencias todavía no del todo visibles (eso lo sabe muy bien el jesuita) y su compañera con la sombra de los talleres clandestinos de la ropa que las "Julianas" de Capital Federal usarán sin prejuicio alguno.

Ahí estaban juntos, el intelectual católico mas brillante en su investidura de Papa, junto al hombre cuyo último libro leído ha sido-pienso a veces cuando lo escucho-  "Platero y yo". El estudio y el esfuerzo junto a la improvisación y la haraganería. Lo profundo y lo superficial, en el mismo plano de una foto.

Por eso es en la mirada y solo en ella donde descansa lo que no se dijo. El resto es folclórico. Por supuesto que el rosario que recibió Antonia la marcará de por vida a la pequeña y eso es una bendición para ella, pero a la pareja, la visita al Papa, la dejó un tanto en posición adelantada.

Los ojos de Francisco y de Mauricio, nos eximen de mayores comentarios.