jueves, 24 de noviembre de 2016

EL CADETE, EL CONSUMO Y EL CHARCO

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Con la complicidad de todo el equipo y la genialidad del cadete de Navarro, una lección de economía que constituyó una respuesta a la cara de azorado que el presidente Macri presentó ante la pregunta ¿Còmo se reactiva el consumo?. - ¿Y vos sabès como? repreguntó el mandatario sin ponerse colorado, al contrario la lividez de quienes no les calienta nada era el rostro de la respuesta.

Pero vuelvo al cadete, anoche en  "El destape". Para despedirse con buen humor, Navarro que atosiga con cifras y encuestas, metió esta media chilena sin desperdicio.

Entra el cadete con un velador modernoso en una mano y medio kilo de bondiola en la otra.

Comienza el show. La làmpara se la da a Navarro. La bondiola se la da al acompañante de Iván.

Y el interrogatorio acerca de la necesidad de consumir esos bienes o no y lo que es mas importante si tienen el dinero para hacerlo. Deseo y posibilidades en una misma pregunta.

- Navarro, cuánto dinero tiene usted?.
- Tengo $300
- ¿ Y que va a hacer con èl?
- Los pienso invertir en bonos (o sea nada productivo, bicicleta financiera, tasa de interes )
- ¿ Y el velador que tiene ahì, a cuànto lo vende?
- A $200.

Cambio de actores. Ahora le pregunta al pibe màs jòven. Al que habìa recibido la bondiola.

- ¿Y vos que necesitas?
- A mi me gusta la làmpara de Navarro, la comprarìa
- ¿Cuànto dinero tenes?
- Tengo $65
- Uf, no te alcanza
- Y la bondiola que tenès ahì. ¿Cuànto vale?
- $200

Nuevo cambio de frente. Mismo argumento. A lo Jaureteche. Simple

- ¿Y vos Ivàn?
- Yo quiero la bondiola.
- ¿Y cuànta plata tenes?
- Tengo $130
- Uf, no te alcanza

Entonces el cadete se convierte en Banco Central y vía política económica hace la alquimia.

- Bueno, a ver que pasa, yo le voy a prestar $100 al que mas dinero tiene de los tres (Navarro tenìa $300 e iba a invertir en bonos).

Le entrega el dinero a Roberto Navarro.

- ¿Què va a hacer con ese dinero Roberto?
- Ya te dije, lo voy a invertir en bonos (ahora en lugar de $300, invertirà $400)

Vuelve a los hambrientos de veladores y bondiolas.

- ¿Pudieron comprar algo ustedes?
- No, a ninguno de los dos nos alcanza

Nueva explicaciòn del cadete. A ver que pasa si prestamos a los que menos tienen.

- Tomá $100 a Iván
- ¿Seguìs queriendo la bondiola de tu compañero?
- Si la comprarìa. Ahora puedo
- $130 que tenìa, mas $100 que el cadete acababa de poner en su bolsillo, le permitìa el bondiolazo.

Actor. En cámara lenta el cadete comienza a "reactivar el consumo". La bondiola pasa a las manos de Iván, que le paga los $200 que esta vale, el pibe jóven recibe los $200 de su bondiola que sumado a lo que tiene le sobra para comprar el velador de Navarro.

El cadete corre llevando el dinero para reactivar el consumo, lo hace al son de "Carrozas de Fuego", deja la guita, toma la làmpara y se la entrega, siempre corriendo en una càmara lenta muy graciosa a quien la quería.

Fin de la parodia.

El cadete mira la cámara y dice: Es fácil viejo, no la veíamos, ERA POR ABAJO que había que poner la guita. Por arriba iba a la especulación, por abajo, directamente al consumo. El cadete vendió en dos minutos, un velador enlozado y una bondiola de cerdo.

Multiplique usted esto por millones.

Como decía Jauretche. A veces los charcos de agua están sucios y por eso parecen hondos, pero hay que encararlos y uno se da cuenta que son superficiales nomás. Cualquier explicación que se de sobre economía que no tenga al menos buena parte de la simpleza de este razonamiento, no es otra cosa que eso: un charco mugriento, pero de 1 cm de hondo.