
Desencajado. Así apareció Marcelo Tinelli ayer en ShowMatch. Esperaron a Néstor Kirchner durante toda la noche y pese a la promoción previa, se notó claramente el nerviosismo en el piso, incluso en Fredy Villarreal, mucho menos gracioso que otras veces, el imitador perdió frescura cuando el tiempo pasaba y lo preparado hasta el cansancio no podía traducirse en pantalla.
Dio la sensación que se asustaron cuando la realidad se les vino encima: “Y nos dieron las 10 y las 11, las 12 y la 1 y las 2 y las 3”, así de tenso y de denso se puso el programa cuando Kirchner no llegaba.
El intento del conductor de generar poder propio, entre Clarín (grupo en el que su programa sale al aire) y el gobierno de los Kirchner, pareció desmoronarse cuando el candidato no llegó , obligandolo a confirmar una vez mas que “el que espera, desespera”.
El intento del conductor de generar poder propio, entre Clarín (grupo en el que su programa sale al aire) y el gobierno de los Kirchner, pareció desmoronarse cuando el candidato no llegó , obligandolo a confirmar una vez mas que “el que espera, desespera”.
Las opciones eran varias. Tinelli quería lograr que Kirchner cerrara la campaña con él en el estudio. Clarín quería que no se hiciera, mostrando la falta de “tolerancia” del candidato. Pero en el final y después de varios llamados telefónicos, pudieron hablar.
Néstor manejó el diálogo y ya no hubo tiempo para ensayos, sin perder el sentido del humor la conversación fue directa : “Estoy doblando boletas”, dijo en el principio e inmediatamente invitó a su imitador a ser solidario leyendo las encuestas, luego le preguntó si estaba trabajando “en negro”. Una serie de bocadillos que lo posicionaron en otro lugar, representando a una clase política que puede tener una lógica mediática propia, muy alejada de los que solo necesitan algunos puntos de ratings para prestarse a cualquier cosa.
Y Kirchner no fue menos, al contrario, fue más. No fue y fue al mismo tiempo. Como mezclar sin mezclarse fue la estrategia utilizada por los Kirchner para trabajar en relación el reality de 30 puntos promedio. Los consejos de Massa para “cuidar” a la presidenta, la salida de DeAngeli y la permanencia de Scioli y la misma Cristina, fueron las señales de Tinelli para una recepción “agradable” respecto al ex presidente.
Pero no alcanzó y no hubiera alcanzado nunca, porque la concepción es otra. Los resultados del domingo podrán mostrar a un Kirchner ganador, pese a no haber ido a Show Match y eso, realmente es muy bueno, porque posibilita que la política siga teniendo que ver con la gente y el territorio real, aunque a Tinelli y sus boys, no les haya gustado.
Comentarios
Si
se veía el desconcierto en muchos y en Tinelli mismo.
En lo personal
no quería que vaya
pero al ver el "arrastre" que había tenido el colorado ante los pibes
dije buehh..quizás se pueda aumentar algunos votos.
Muchos saludos
Abrazo
Tinelli y Nestor tenían todo armado, y bajo control, sin lugar a dudas.
Tinelli gano porque tuvo todo el tiempo al publico enganchado-en vilo- con la posible llegada de Nestor al canal, cosa que ambos sabían no iba a suceder nunca, una porque clarín no quería, y otra porque de esta forma Nestor no se exponía a un posible ridículo.
Y Kirchner también gano porque el es muy gracioso y en el teléfono es el quien llevaba la conversación, un poco a los tumbos, y contestando lo que el quiere, pero de forma muy cómica al fin...
Pero de ahi, a elogiarlo por su actuación, me parece que ya es fanatismo, cosa que no me parece mala, pero sabemos que limita toda visión
1º kirchner no iva a ir ni en pedo a canal 13 (es del grupo clarin).
2º de alguna manera tenia que estar!!, y claro al final tenia que ser el ultimo politico en aparecer..para llevarse todo el protagonismo!!
Esta todo armado muchachos!! despierten!!!
Exelente! No hace falta agregar más.
Mis respetos.
Ni Tinelli ni K son boludos. No improvisan NADA.
Ambos se creen Dios.
No comparto la forma en que catalogás a toda la clase política, creo que es el discurso de la derecha que no necesita de ella como la única herramienta de cambio posible y entonces la desprestigian "al barrer" (lo que vos decís: "malditos políticos nefastos"). Son los políticos, los que tenemos y los que seamos capaces de elegir, los que no van a permitir que "nos sigan robando". El gran robo fue cuando la política estubo ausente y el mercado y los técnicos de los 90 se ocuparon de lo público. Sacate el cassete golpista y tratá de confiar en alguien. ¿Qué mensaje le darías a los jóvenes? ¿Todo incredulidad? ¿Son todos ladrones? ¿Como construimos una Argentina para todos?. Yo creo Alejandro, soy crítico pero creo. Y vos: ¿En qué crees? ¿Se puede decir?.