domingo, 5 de agosto de 2012

MILAGRO SALA: "ESTOY DISPUESTA A MORIR, DONDE MURIESE MI ESPOSO"

"Nosotros somos buenos", gritaban los militantes de la Tupac-Amarú, durante la visita de Lanata a Jujuy. En la entrevista que le hace a Milagro Sala, Lanata-laplata, mostró una faceta cagona de su personalidad. Su consejo de que devuelvan lo sustraído a su equipo, sonó más a un cura mediocre que al mercenario mediático que intenta encarnar.

"Nosotros somos buenos". La consigna lo hizo reflexionar: "Será un mensaje para nosotros o simplemente una muestra de poder" que después reconoció. Parece que los que cantaban apoyando la obra de Milagro Sala "armaron todo eso en media hora". Y agregó "creo que se quieren presentar como partido político y sería bueno para ver si pueden gobernar Jujuy". Aplicable al grupo donde él trabaja el consejito.

"Que tiren los caballos, que no hay que descoyuntar a un hombre, hay que descoyuntar un continente" dijo el corregidor cuando José Gabriel Condorcanqui (Tupac-Amarú) era sometido a este tormento atroz.
José Gabriel, declaró una guerra sin cuartel a los españoles , proponíendose su extirpación del suelo de América y fue la rebelión social mas grande de la historia colonial con un programa que no llegó a concretarse, por dudas y traiciones.

La copla popular lo refleja: "Nadie pudiera esperar, casa, hacienda ni esplendores, ninguno alcanzará honores, todos fueran plebeyos, fueramos los indios de ellos y ellos fueron los señores".
Era todo un grito de guerra.

"Nosotros somos buenos" gritaban ayer los militantes de Milagro.

Y los caballos estiraron a  José Gabriel y aunque  no descoyuntaron al hombre,  sí lo hicieron con el continente, que aún hoy intenta recomponerse.
Micaela Bastidas la mujer de José Gabriel, sus tres hijos: Hipólito, Mariano y Fernando y varios de sus parientes fueron pasados a deguello o empalados en la plaza pública. El corregidor, al ver que los percherones no desmembraban al cacique, mandó a descoyuntarlo y sus extremidades llevadas a los cuatro puntos cardinales del imperio. Ejemplo que impone el miedo en los sometidos.

"Nosotros somos buenos" gritaban los militantes de la Tupac-Amarú. Lanata y su jefe Magnetto, intentaron atar al caballo hegemónico a Milagro y lo que ella representa para el gobierno nacional y popular, con un discurso que terminó acorralado.   No lo lograron y tampoco se animaron a fabricar las coyunturas ellos.

Noté temor en Lanata, no el que muestra en sus gestos individuales, de apalabrado de poca banca y coraje, sino del que surge de algo mas profundo. Creo que vio un poder verdadero, surgido de abajo, militante, contrahegemónico y que va por más.

Traidor como el corregidor, Lanata movía su culo gordo en la silla que lo sostenía. Del otro lado Milagro y los militantes: dos símbolos.
El corregidor quería descoyuntar y Milagro resistía , igual que Micaela Bastidas, que al subir a caballo siempre decía: "Estoy pronta a morir donde muriese mi esposo".