viernes, 11 de enero de 2013

LOS BONAERENSES: VICTIMAS Y VICTIMARIOS

La publicidad de QM quince millones, el canal de "los bonaerenses" es interesante. En principio plantea la etimologìa deseada de "bonaerense" y dice: "bueno" , "bonanza" y agrega temerariamente "prosperidad". Y arranca la data en la voz de los protagonistas con supuestas caras de "bonaerenses" es decir, de todos los Argentinos, porque esta ha sido la provincia de la pampa hùmeda que tanto en la inmigraciòn europea, como en la de paìses limìtrofes con ciudadanos ya nacionalizados, como en la amplia migraciòn interna producto de la sustituciòn de importaciones, albergò a millones sin tomar exàmen de saliva a nadie.
Tambièn ha sido la provincia mas atrozmente silenciadora del devenir de los pueblos originarios y la que mas utilizò al gaucho como leva de los fortines, defensores de tierras que luego serìan ajenas.

Dificil rol el de ser "bonaerense". Y la data de QM: 300.000 docentes, 4 millones sin cloacas, 3 millones sin agua de red, 50 % de los presos nacionales, 45 % de los transportes nacionales, 70 % del pan de trigo que se consumimos en todo el paìs,mayor cantidad de alumnos, 37 % de la recaudaciòn nacional, etc, etc.

En algùn sentido, la publicidad me recordò al libro del olvidado Ezequiel Martinez Estrada, llamado "La cabeza de Goliat",donde precisamente el autor explica en la primera mitad del siglo XX los motivos de un cuerpo exhausto (el interior olvidado, el pequeño David) y una enorme cabeza (la del gigante Goliat) ubicada en el epicentro provincial, con un cerebro mas deforme aùn, la Capital Federal, hoy CABA con Macri adentro y todo.

Es que Argentina, con el triunfo del modelo agroexportador (aùn hoy en discuciòn) se estructurò sobre sus puertos, principalmente el de Buenos Aires. El 70 % de los habitantes del paìs vive en la regiòn pampeana y dentro de ella, "Buenos Aires, la provincia" tiene el mayor porcentaje, en tanto solo el 4 % lo hace en la regiòn Patagònica. .¡Cuanto mas contundente serìa nuestro reclamo de soberanìa sobre Malvinas si el desarrollo patagònico fuera mas potente, si una porciòn considerable de nuestra poblaciòn ocupara ese territorio.¡

"Buenos Aires, la provincia, ", salvo regiones alejadas y olvidadas del propio territorio mencionado, ha caído en el mismo contrapunto de Porteños-Interior. Y no es para menos: Concentramos el mayor % de la producciòn agrìcola total y mas de la mitad de los vacunos del paìs, tenemos uno de los mejores suelos y climas del mundo , una densidad demogràfica alta, una red de comunicaciòn densa y gran accesibilidad al puerto de puertos: Buenos Aires.

 Al lado de este potencial, las economías regionales siempre aparecen como débiles en el orden productivo. Es decir, que la idea que "Buenos Aires la provincia" ha crecido en parte a expensas del resto del país no deja de ser cierta, que ha tenido privilegios a lo largo de su proceso històrico tambièn.

Pero este reconocimiento a una situaciòn concreta, no deja de tener sus colores grises: 4 millones sin cloacas, 3 millones sin agua de red y podriamos seguir con otros ìndices que muestran la misma tendencia.
La provincia de Buenos Aires no escapó a la estructura centralista que se consolidó desde el triunfo de una clase política: la oligarquía, un modelo económico: el agroexportador y una ideologìa, el liberalismo.

 Y al mismo tiempo, la patología del mismo modelo la envolvió y la mimetizó. Y ahì estamos los bonaerenses intentando decir que no somos del puerto y nos gusta cuando nos dicen que tenemos "un cantito" en la voz que nos aleja de lo que no queremos ser: el centro privilegiado.

Pero de alguna manera lo seguimos siendo, dicotòmicamente, histèricamente, paradojalmente:  víctimas y victimarios de una enfermedad que Estrada magistralmente dejaba testimoniada en su libro. Somos también para el resto del país, los bonaerenses, parte de "la cabeza de Goliat" y hasta el momento, los discursos-aùn los de este gobierno nacional y popular- no alcanzan para que ningùn David biblico, con honda o sin ella, pueda torcer esta tendencia.

 Somos visualizados para el interior mas profundo como un todo homogèneo y no lo somos, asì como la Argentina no es un paìs "templado y hùmedo" sino que un 75 % pertenece a la diagonal àrida.

La publicidad tira datos que permiten pensar eso, que en realidad, los bonaerenses somos las dos cosas. Y aceptar la existencia de nuestras diversidades, logros y problemas, siempre serà un signo de salud, para dejar de ser una sociedad a dos velocidades y avanzar todos juntos, la gran penìnsula que es la repùblica (mirar bien el mapa), ingresando al siglo XXI con un proyecto nacional, que comience a evaluar también estas cuestiones, que ademàs de peso simbòlico necesitan concreciones materiales, pràxis, hacer.