jueves, 21 de mayo de 2015

REVOLUCION DE MAYO Y LUCHA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS



Nos han acostumbrados desde la historia oficial, que los acontecimientos que oficiarion de causas para que se produzca nuestra revolución de mayo, vinieron de Europa.

El llamado "Siglo de las luces" habría influenciado por sí solo,  sobre nuestros revolucionarios criollos para insuflarlos de los "ideales" que posibilitaron el paso revolucionario.

Así, pensadores como Newton, Locke, Rousseau, los Enciclopedistas y todo lo devenido de la Revolución Francesa fueron-según esta concepción Europeista- los que sirvieron de basamento a la criollada con ideas, con armas y con pueblo.

Y sin negarlo, Felipe Pigna, encara su libro "1810. La otra historia de nuestra revolución fundadora" con un índice que nadie se espera.


Su primer capítulo se llama: "En el principio fue la resistencia" y tiene algunos títulos que lo van alumbrando para sacar alguna conclusión. A ver como suenan: Una verdad que ofende a los que siempre ofendieron, Caonbó, el primer libertador, Enriquillo, el invencible, Leña verde, Qué bien Quibián, El vuelo hacia la libertad de Urracá, Se partió Nicaragua, La rebelión Azteca, Altura de Machu Picchu, Lautaro, Por los valles Calchaquíes, El sabor del encuentro, Las verdades y utopías del Manifiesto, Don Ata, Tupac Amaru, pionero de nuestra independencia.

Pigna, da cuenta del fuerte componente autóctono en la producción del estallido revolucionario, aunque esto no sea del "gusto" de los que siempre ven en Europa el orígen de nuestra "civilización".

Generalmente la realidad se empecina en ser distinta, opuesta a esa versión, que, aunque en decadencia, sigue vigente en la actual visión de la historia y la política difundida por las cadenas noticiosas estadounidenses, europeas y, lamentablemente autóctonas.

En ellas- dice Pigna- los habitantes originarios no existen salvo como objeto de curiosidad cuando son mirado como niños, como agentes del equilibrio ecológico, claramente ciudadanos de segunda. Para que este discurso actual se sustente hay que seguir sosteniendo, aunque modernizada formalmente, la vieja tesis de la conquista arrolladora y borrar de un plumazo los centenares de rebeliones que se produjeron en nuestro continente contra los invasores de todos los orígenes, desde la misma llegada de Colón.

En fin, una visión que tiene por primer capítulo, estas rebeliones de los pueblos nativos y no los acontecimientos europeos. Es como poner de cabeza un mapa de Argentina y reconocernos también allí, con los mismos elementos, pero vistos de otra manera.

La visita de FELIPE PIGNA mañana a las 22 horas en el Club Progreso, gestionada por la Juventud del Frente para la Victoria y los jóvenes que ocupan un espacio político en el municipio, amaga con iniciar con la revolución "histórica"· y rapidamente instalarse en un presente conflictivo al que precisamente hay que entender, para poder festejar el 1810, con un espíritu diferente al acostumbrado.

Mas allá del cabildo de Buenos Aires, avanzando en la historia, llegando al Centenario en 1910, transitando por el complejo siglo XX e instalandonos hoy a principios del XXI, con debates, pensamientos y posturas que hagan a la continuidad de un proceso, aún inacabado.

Mañana escribiré la última nota que abordará la temática del Centenario, tan diferente a la que en el 2010 celebramos.