martes, 6 de noviembre de 2012

MANUELITA SE IRA DE PEHUAJO

Se llama Pablo Zurro, es peronista, es el intendente de Pehuajó. Tiene cara jovial y el tema que aborda en el noticiero regional lo muestra así: hombre de lucha y por lo tanto hombre de sonrisa y alegría sin las cuales resulta tan  dificil luchar.

Tiene a la entrada misma de su municipalidad, un almanaque gigantesco, donde va tachando día por día, de puño y letra, con un fibrón indeleble color negro. Tacha los días que le quedan al oligopolio Clarín para comenzar a cumplir con la ley de servicios audiovisuales. Tacha los días, los tacha él, lo explica fácil.

Cablevisión de Pehuajó es un monopolio que se dedica una hora por día a criticarme porque le ganamos el juicio en primera instancia porque cobraba de más y perjudicaba a los usuarios. Por eso me critican y por eso quiero que no haya mas privilegiados, que todos estemos dentro de la ley.

Y agrega su admiración por Raúl Alfonsín cuando el ex presidente criticaba ya en su gobierno el poder concentrado que Clarín detentaba y que ahora debiera atenerse a la ley, desprenderse de licencias, democratizar la palabra y por lo tanto, competir con otros discursos.

El mismo Zurro que sufre como ningún intendente de la región las inundaciones (los araucanos no solían errar en sus nombres y Pehuajó significa "estero profundo), ese mismo no descuida el proyecto nacional. Se preocupa por la suerte de su distrito, por supuesto que lo hace y pelea incluso con la provincia para tener las obras que necesita, pero al mismo tiempo, sin vocación de "cuidaquinta", se permite avanzar en esta temática. Cada vez que un vecino Pehuajense entra a la municipalidad se encuentra con ese almanaque que va siendo tachado.

Sobre el 7 de diciembre hay una lupa. Allí estaremos todos mirando y si no alcanza, la calle hablará y hasta Manuelita se irá de Pehuajó, a la marcha.