viernes, 12 de febrero de 2010

ELISABETH COVINO: BERUTI Y "LOS FABRIQUEROS"


Siguiendo con el post anterior, donde analizaba la Tesis que la Profesora Elisabeth Covino presentó para completar su carrera de Historia, compartiré algunos párrafos del trabajo inédito. Un recorte específico de la década del 30 acerca del trabajo infantil en la fábrica textil de su pueblo Beruti, con el sugerente titulo de “…Niñas y Engranajes”.
Los conceptos pertenecen al Capítulo V, del trabajo de Elisabeth, llamado “Una respuesta a la necesidad total” . (Las negritas son propias)
Dicen así :

- “Como hemos visto, hacia 1935 el señor José Guazzone instaló en la localidad de Beruti, una fábrica textil, GIAT. Para algunos, con el fin de ampliar la oferta laboral de la localidad y para otros, con el fin de ampliar su fortuna y su capital.”


- “Su situación y la de muchos pobladores de Berutti cambiaron de forma radical con la apertura de la fábrica. Numerosas familias que habían perdido sus trabajos, entraron como empleados allí. Grandes y niños experimentaban la nueva vida de ^ obreros^ que el pueblo proponía y este es el comienzo de los carinosamente llamados ^fabriqueros^.


- “ Uno de los problemas que atravesaron las niñas obreras, allá por 1935, fue su trabajo en condición de ^ilegales^ . Como he esbozado en el capítulo IV, el trabajo de menores en la Argentina estaba prohibido desde 1907. De manera que aquí converge un problema más, que es el de la ^ legalidad versus la legitimidad^

- “Hacia 1935, entraron a la fábrica GIAT, aproximadamente, 49 menores, en calidad de ^mandaderas^, pero más pronto de lo que ellas pensaron, se encontraron convertidas en ^obreras^.La may oría de estas niñas no habían concluido su ciclo de instrucción primaria obligatoria, pero en ese momento pareciera que no había tiempo para pensar en libros y pizarrones, lo que importaba era llevar el pan de cada día a la mesa, tarea nada fácil en estos tiempos”

- “Esta identificación, por momentos ^simbiótica^ del pueblo con la fábricca, creo que contribuyó a ^naturalizar y legitimar^ en la sociedad todo tipo de anomalía o conflicto que podía generarse dentro de ella.”


- “Es de suma importancia saber como pasaban sus horas de trabajo las menores de GIAT, que sentían, como eran tratadas, que soñaban, que las angustiaba y que las divertia”


- “Esta es la historia de niñas pero también de mujeres al mismo tiempo que emprendieron un largo y abrumador viaje hacia la ^adultez y la madurez^ que la sociedad de la época y el peso de las circunstancias les exigian”


- “Un artículo del diario ^La Opinión^ del viernes 7 de septiembre de 1934 da cuenta de los ánimos con que fue recibida la iniciativa en la ciudad cabecera del partido: ^Obra de singular importancia en nuestro partido será la fábrica de tejidos de Beruti^”


- “La dirección de la obra estuvo a cargo del señor Pascual Dalponte. Se instalaron 70 telares importados de Alemania y la fuerza motor la suministraba una planta eléctrica con 2 motores de 115 HP. Dispuestos en tres pisos, la fábrica tenía 16.000 husos”

- “GIAT producía en esa época toda clase de trencillas de seda, algodón, elásticos, etc, o sea, artículos de mercería y corsetería, cintas, cordones para zapatos y ligas , entre otros”


- “Lo publicado en ^La Opinión^ da cuenta que hacia 1935 trabajaban 120 obreras, pero no hace mención de las menores. Se sabe que la gran producción hacía que constantemente se necesitara más mano de obra”


- “Las niñas que ingresaron a trabajar a la industria GIAT, pronto formaron parte de la ^gran familia^ que significaba la fábrica”

Como toda Microhistoria, Elisabeth basa una parte de su trabajo en la Historia Oral, de aquellas personas que pudieron contarle aquellos acontecimientos en su contexto específico
(década de 1930, conocida en la Argentina como la “Década Infame”).




En la nota final que escribiré sobre el tema en las últimas horas de hoy viernes , daremos el testimonio de estos actores privilegiados, hoy ancianas.
El valor de estas palabras radica en que en nuestro país, existe una asunción popular de que la MEMORIA aparece como la opción frente a una HISTORIA que muchas veces ha pasado alejada de la gente y que sin duda, ocultó determinados aspectos del pasado.



Para muchos, la “memoria” pareciera ser algo que sucede por fuera de la “historia”, entendida esta como actividad cientifica. La Historia Oral (como fuente fresca a utilizar basada en la memoria) es la voluntad de hacer historia desde abajo, de darles voz a los que no la tuvieron, es el complemento al proceso general de esos tiempos, es el “microscopio” que mira el trabajo infantil en esos años de Beruti, sin desconocer el “telescopio” de la mirada abarcadora y amplia que hace al contexto nacional.


El trabajo de Elisabeth Covino, conjuga muy bien, ambas cuestiones, no las enfrenta, al contrario, las complementa.