jueves, 26 de agosto de 2010

"LLAMADA A SILENCIO, JURO VENGARSE"




Cuando frenéticamente el Multimedio acechado y sus laderos políticos, intentan demostrar la falta de relación del secuestro de Lidia Papaleo (viuda de David Graiver) y la venta de Papel Prensa, recurro a los dos libros sobre el tema, escritos por el periodista Juan Gasparini, el primero en ocuparse de esta situación.


El primero de Edicíones Grupo Zeta, titulado "El crímen de Graiver" que avanza en la historia mas conocida de la vinculación de David Graiver con la organización Montoneros.


El segundo libro del mismo autor, del Grupo Editorial Norma , mas reciente y con agregados, llamado "David Gravier. El banquero de los Montoneros".


El material cuenta como Lidia Papaleo de Graiver tuvo que enfrentar la demanda de Montoneros por el dinero que su marido había manejado desde poco después del secuestro de los Hermanos Born.

Pero en el último capítulo, titulado "Mellizas II", Gasparini da cuenta de Lidia ya secuestrada por la dictadura Cívico-Militar de 1976.


Es escalofriante. Dice lo siguiente:


"-¡Turrita¡ ¿Dónde tienen la guita? ¿A quién le pagaban los intereses? ¡Contame guacha de mierda, entre nosotros no puede haber secretos¡


Esmirriado, con cara de pájaro, cuarentón, morocho y de ojos pardos, el comisario Miguel Osvaldo Etchecolatz jadeaba encima de Lidia Graiver. Una mesa de billar doblaba en dos a la desnuda viuda de 33 años.


El victimario la aprisionaba contra la baranda profanándola por detrás. Los senos y el rostro de la mujer se aplastaban sobre el paño verde. La cercanía de la lámpara pendiente del techo encandilaba. Los quejidos esporádicos de la víctima podían interpretarse como exteriorizaciones de beatitud.


Lidia no sentía dolor ni placer. Gemía de rechazo. No participaba de la mutua sumisión con un hombre en la reciprocidad de la violencia altruista del sexo. El policía tenía los tobillos engrilletados por pantalones y calzoncillos.


Con la camisa desprendida frotaba su pecho contra su voluntad, la humillaba, una de las tantas técnicas empleadas para encorvar la resistencia de los interrogados. En su omnipotencia le demostraa que no sólo podía secuestrarla, sino también violarla. Ablandada psicológicamente Lidia deberìa allanarse a su voluntad. Al final, referiría que había pasado con los dólares de Montoneros.


-¡No sé¡ ¡Basta...basta¡...-suplicaba Lidia

-Burguesita traidora...¿Si?...¿Si?...¿Si?...


El director de investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires imploraba una respuesta para eyacular correspondido. Llegó al clímax mordiéndole la nuca y aferrando sus largos cabellos castaños con manos torpes. En Lidia el odio explotó y bramó desaforada. El comisario percibió el aullido como manifestación del orgasmo.


-Viste putita, al principio te negabas a gozar pero acabaste como todas...


La respiración entrecortada del policía se aquietó. Los espasmos de la detenida se espaciaron. La "sala de situación del Pozo de Banfield", uno de los 340 campos de concentración de la dictadura, recobró significado para Etchecolatz.


La inmolada quedó flácida e inmóvil. Una serenidad impalpable la embargó lentamente en aquella pose ridícula; los pies descalzos sobre el parquet, las mejillas arreboladas, quebrada sobre una mesa de billar. Llamada a silencio, juró vengarse no dejándose abismar en el desaliento. Ninguna derrota sería la última"


El relato es tan tremendo como cualquiera de los que figuran en el "Nunca Mas".


¿Había vendido antes? ¿Fué secuestrada escasos 3 meses después? ¿Por qué no habló en 1984 cuando Alfonsín ofrece la reparación económica para su familia?
Sobre esto habla el multimedio y sus escribas bien pagos, sin relacionar nada, como compartimentos estáncos.


El contrato de venta-leído esta noche de Jueves en televisión ,en el programa de Paulino Rodriguez- por el autor de otro libro, llamado "Silencio y Sangre", da cuenta de una operación de venta ridícula, donde con solo U$S 7700 la operación se concretaba, dejándo el saldo para cuando "la justicia" de entonces, aprobara dicho instrumento legal, que por supuesto hizo.


Un contrato propio de aquellos que no pueden decir que no, que perdieron la autonomía, que el terror los domina, que las amenazas los paralizan.


¿Es posible pensar en el silencio de Lidia -incluso durante todos estos años de democracia-producto de lo sufrido? ¿Es imposible pensar que los primeros años de democracia-Alfonsin y Menem mediante - con las leyes de Obediencia Debida, Punto Final y los respectivos indultos, no constituían precisamente el mejor de los contextos para que esta mujer hablara? ¿Es posible que la declaración de inconstitucionalidad de estas leyes, el reanudamiento de los juicios por violación a los ddhh, la clara política en ese sentido de este gobierno, hayan "desatado" los fantasmas internos de Lidia y creado las condiciones para plantearlo aquí y ahora?

¿Con Etchecolatz en libertad, podía Lidia Papaleo de Graiver, declarar sin temor alguno, respecto a la venta forzada y seguir tranquilamente con su vida?

El Multimedio con todas sus ramificaciones y el chef de la oposición política , son a la vida de Lidia Papaleo de Graiver, lo que Etchecolatz fue en este relato; unos aprovechadores de oportunidades a cualquier precio, violadores de la integridad de las personas, secuestradores de dignidad humana y de bienes económicos, enfermos de poder que poco a poco se les diluye entre las manos.


Los ojos de Magnetto, pidiendo que firme la venta, para Lidia Papaleo, eran mas sanginarios que los del mismo Etchecolatz...y esto no es poco decir.


Me quedo con la última parte del terrible relato de Gasparini, referida a Lidia Papaleo de Graiver: "Llamada a silencio, juro vengarse, no dejándose abismar en el desaliento. Ninguna derrota, sería la última".


Y sus recientes declaraciones lo confirman.


¡Ahora la Justicia¡

1 comentario:

Anónimo dijo...

Compañero, habria que agregar que al momento del "Nunca mas" la situación nacional no era para nada halgueña.

Recordemos que el primer gobierno democratico de esta era, fue jaqueado varias veces por los "carapintadas".

Que tuvo asonadas militares, patricios, edificio libertador, etc.

En sintesis pocos dabamos dos mangos por que ese goberino durara.

A tal punto que Alfonsin, tuvo que transigir Obediencia Debida y Punto final.

Con los demas gobiernos fue pero.
Los indultos de Menem, la "pacificación" propuesta por la Iglesia. Los juicios desactivados por la maraña de leyes.

Recien en 2005 se empezo a avisorar la esperanza real de Justicia.

A echetcolaz recien el año pasado lo mandaron definitivamente en cana.

El que pretenda que una persona que paso por las circunstancias que relatas, haya sentido seguridad en los ultimos 30 años, es a mi entender un soberano Hijo de Puta.

Abrazos, Daniel 7